El consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo junto a Luis Moreno, director general de la Fundación Ecolec en el desayuno informativo organizado por ABC
El consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo junto a Luis Moreno, director general de la Fundación Ecolec en el desayuno informativo organizado por ABC - Luna Revenga

El cambio de modelo de economía lineal a circular en Castilla-La Mancha prevé crear 30.000 empleos

El consejero de Agricultura ha participado en un desayuno informativo organizado por ABC

ToledoActualizado:

Cambiar de un modelo de economía lineal, basado en producir, usar y tirar, a una economía circular, en la que los residuos de antes se convierten en recursos para el futuro. Este es el objetivo que persigue el desayuno empresarial organizado este jueves por el diario ABC e impulsado por la Fundación Ecolec.

«Este modelo de economía circular es muy rentable porque está previsto que incremente el producto interior bruto (PIB) de la Unión Europea en un 7%. Es decir, estamos ante una oportunidad para las empresas y para la sociedad, en general, de Castilla-La Mancha». Así lo ha afirmado el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, que ha sido el primero en intervenir, tras el cual lo han hecho un buen número de representantes de las empresas e instituciones involucradas en esta materia.

«En Castilla-La Mancha se puede invertir en economía circular». Este es el claro mensaje que ha lanzado a las empresas que han asistido a este encuentro Martínez Arroyo, quien ha querido dejar claro que el Gobierno regional apuesta firmemente por esta estrategia, generando empleo vinculado a este tipo de actividades. En concreto, el consejero prevé la generación de 30.000 puestos de trabajo potenciales dentro de este cambio de modelo.

Para favorecer ese cambio de modelo, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha elaborado una Ley de Economía Circular, que se encuentra ahora mismo en las Cortes regionales y que espera aprobarse por unanimidad en la legislatura siguiente, previsiblemente en 2019. Con esta normativa, según declaró el consejero, se pretende incentivar a las empresas para que den el paso y cambien de modelo de economía lineal a circular.

Para ello, ha explicado Martínez Arroyo, se les da ayudas y también se propone una serie de tasas para esas empresas que gestionen residuos y los lleven a vertederos, pudiendo reciclarse. También ha hablado de un sistema de fianzas para la gestión adecuada de los recursos y la restauración medioambiental en el caso de que existan problemas.

Un ejemplo de economía circular en Castilla-La Mancha que el consejero ha citado lo representa el sector del viñedo dentro de la agricultura, en el que los subproductos de la vinificación -las lías y sarmientos-, mediante una destilación, tienen una ayuda pública para que se conviertan en recursos para la elaboración de alcohol. «Este es un ejemplo claro de este cambio de modelo que se lleva haciendo en la región desde hace tiempo, ya que es un producto que ahora genera riqueza, cuando antes era un residuo», ha manifestado.

Según un estudio de Ecoembes, Castilla-La Mancha se encuentra entre las tres comunidades autónomas que menos vidrio recicla. En este caso, se trata de un residuo que pasa directamente a ser recurso para la generación y riqueza de ese modelo de economía circular. Sin embargo, en el caso de otros materiales, la región está por encima de la media nacional y de los compromisos adquiridos por España para el 2020, como en los metales, los cartones y los plásticos.

«Aun así, tenemos que exigirnos más y reciclar más, y esto es compromiso de todos. A lo largo de estos años hemos trasladado a los ciudadanos la necesidad del reciclado, sobre todo con las empresas y las asociaciones que se dedican a esta actividad. Pocas comunidades autónomas pueden presumir de lo mismo que Castilla-La Mancha», ha concluido Martínez Arroyo.