Se busca a los asesinos del joyero

Se busca a los asesinos del joyero

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ABC

TOLEDO. El joyero, vecino de Moral de Calatrava (Ciudad Real), fue hallado muerto el pasado domingo en el maletero de su coche, al que habían prendido fuego, en un camino del pueblo toledano de Villafranca de los Caballeros, al parecer, víctima de un robo.

Según explicó a Efe el alcalde de Villafranca de los Caballeros, Ángel Galán, el cuerpo del joyero se encontró entre el camino de las Peñas y el de los Moledores, a las afueras del pueblo. El regidor recibió el aviso por parte de la Policía local del hallazgo del cadáver pasadas las nueve de la mañana del domingo, después de que la Guardia Civil estuviera rastreando la zona, puesto que la familia ya había dado aviso de que no había regresado a casa.

Al parecer, el joyero fue víctima de un robo y después le mataron, metieron el cuerpo en el maletero de su coche, de marca Mercedes, y lo prendieron fuego. El joyero tenía clientes en Villafranca de los Caballeros, a los que fue a visitar; sin embargo, al no regresar a casa, la familia alertó a las fuerzas de seguridad.

El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz-Cano, señaló ayer que están todas la líneas de investigación abiertas para el esclarecimiento de este caso y que las pesquisas desarrolladas se centran en poder acreditar su identidad. En declaraciones a los medios de comunicación con motivo de la inauguración de la exposición «El Greco. Toledo 1900», Díaz-Cano recordó que se ha decretado el secreto de sumario en el caso, y que hay que confiar en la «profesionalidad y el buen hacer» de la Guardia Civil y la Policía Judicial de Toledo. Hasta ayer, no había ningún detenido.

Todo apunta a la hipótesis del robo, según palabras del alcalde de Villafranca de los Caballeros. El fallecido era un vendedor de joyas ambulante, que vendía por toda la comarca, y el pasado sábado se trasladó a Villafranca.

El fallecido no había sufrido ningún atraco o robo en los quince años que llevaba dedicado a la joyería. Así lo indicó a Efe Juan José, el hermano de Eduardo Gómez Castro, joyero de 40 años, casado y con dos hijas de 12 y 7 años y cuyo cuerpo se encuentra en el Instituto de Medicina Legal de Toledo para su identificación oficial mediante la prueba del ADN. Su hermano explicó que del coche del joyero había desaparecido la mercancía que transportaba, por lo que se sospecha que el móvil es el robo, y subrayó que a la familia no le constaba que hubiera recibido amenazas ni que sospechara de nadie.

El aviso de Bernardina

El joyero desapareció el sábado cuando fue a visitar a varios clientes de Villafranca de los Caballeros y una de ellas, Bernardinaal ver que no llegaba, avisó a su esposa, momento a partir del cual la familia puso una denuncia por desaparición y la Guardia Civil empezó la búsqueda.

El alcalde de Moral de Calatrava, donde vivía el joyero, José María Molina, explicó después de realizada la prueba de ADN sus restos mortales serán trasladados a su localidad natal, y será entonces, coincidiendo con el sepelio, cuando el Ayuntamiento declare tres días de luto oficial.

Molina comentó que el joyero, Eduardo Gómez Castro, tenía una joyería en Moral de Calatrava, así como clientes a los que visitaba con muestras de sus productos. Era una persona muy conocida y no se sabe de ningún enemigo, por lo que, al parecer, el robo ha sido la causa del crimen.

El juzgado de Orgaz se ha hecho cargo del caso y ha decretado el secreto del sumario. Un caso parecido ocurrió en junio de 2007, cuando un joyero talaverano, A.S.A., de 50 años, murió de dos puñaladas tras ser asaltado por dos individuos cuando volvía en su coche por un camino rural de visitar a una clienta que vivía a tres kilómetros del Casar de Escalona. La víctima, casado y con dos hijos, era propietario de la joyería Anros, y al igual que Eduardo tenía clientes en la comarca a los que visitaba para vender sus artículos.