Barreda coloca la primera piedra de la Autovía de La Sagra, la comarca de más auge y colapsada de la provincia

A. G.TOLEDO. Habrá que esperar todavía hasta el año 2010, pero por fin la que con diferencia es la comarca de mayor crecimiento -y por ello la de más colapso circulatorio- de la provincia, La Sagra

A. G. TOLEOD.
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Habrá que esperar todavía hasta el año 2010, pero por fin la que con diferencia es la comarca de mayor crecimiento -y por ello la de más colapso circulatorio- de la provincia, La Sagra, comenzará a ver crecer una nueva autovía, impulsada por el Gobierno regional, con la que se prevé no sólo terminar con los problemas de un tráfico pesado agobiante, sino dar aún una mayor proyección económica a una zona estratégicamente situada en el centro de la Península.

El jefe del Ejecutivo regional, José María Barreda, presidió ayer el momento simbólico pero «importante y esperado» -según palabras de la alcaldesa de Pantoja, María Ángeles García- de la colocación de la primera piedra de esta nueva infraestructura en un punto dentro del término municipal de Alameda de la Sagra, con la asistencia de numerosos alcaldes, empresarios y vecinos de esos dos municipios, todos congregados en una carpa y un aparcamiento provisional habilitados junto al kilómetro 39.900 de la carretera CM-4004.

Como ya se ha informado en varias ocasiones, la nueva autovía es un eje transversal de 83 kilómetros que conectará las autovías de Extremadura, Toledo y Andalucía, y que en aproximadamente en el plazo de dos años dará servicio directo a 33 poblaciones de esta comarca que aglutinan una población de 200.00 habitantes.

Vía de intercomunicación

El presupuesto para la construcción de esta autovía, de la que ya se han adjudicado dos tramos y hay pendiente un tercero, asciende a casi 390 millones de euros.

La importancia de esta nueva vía de comunicación rápida no consiste sólo en la conexión por de la Radial 5 y la A-5 (Autovía de Extremadura), sino que comunica con otras importantes vías terrestres como la A-42 (Autovía de Toledo), la autopista de peaje AP-41, la A-4 (Autovía de Andalucía) y la Radial 4. Desde el punto de vista de la ingeniería, la obra supone el cruce de varias carreteras con diversas soluciones y la construcción de otras estructuras entre las que destaca, por ejemplo, un viaducto sobre el río Guadarrama de 600 metros de longitud. Según los cálculos, los tiempos de recorrido interiores por la zona de La Sagra se reducirán en un 40 por ciento.

Su trazado ofrece además varias peculiaridades, puesto que se trata de una autovía con tres trazados distintos. Así, tras nacer en el término municipal de Valmojado, seguirá hasta cruzar la A-42 entre Yuncos e Illescas. Aquí la carretera se bifurcará en dos tamales: uno discurrirá hacia Yeles, Esquivias, Borox y Seseña, mientras que el otro pasará por el sur de Numancia de la Sagra, Pantoja, Cobeja, Alameda de la Sagra y Añover de Tajo. Además, el trazado permitirá construir nuevos accesos a varias de estas poblaciones que posibilitarán la descongestió de un tráfico pesado muy intenso.

Por último, la actual carretera CM-4001 se transformará en autovía desde cerca de Villaseca de la Sagra hasta la carretera de Andalucía. Es en este ramal de la autovía de La Sagra donde, naturalmente en distintos puntos, desembocarán los otros dos que se bifurcan.

Ventaja económica

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, destacó la importancia estratégica de este tipo de actuaciones, que según dijo están perfectamente diseñadas por su Gobierno, con el fin de convertir esta zona del centro de España en «la de mayor ventaja económica». Explicó que cuando se hace una autovía como esta se mejora la competitividad, algo fundamental para que haya actividad económica y se cree empleo, dos cuestiones imprescindibles para que haya riqueza que repartir y construir la sociedad del bienestar, que «es nuestro objetivo».

Además, destacó que autovías como las de La Sagra responden a un nuevo concepto de las comunicaciones que supera el esquema radial, por el que todas las vías de comunicación empezaban y acababan en Madrid. «Esta autovía -dijo- contribuye a densificar una red que mejorará las comunicaciones de La Sagra, de Castilla-La Mancha y de España».

La alcaldesa de Pantoja, María Angeles García, intervino en nombre de los alcaldes de la comarca destacando que la futura autovía contribuirá a aliviar el elevado tráfico de vehículos, sobre todo pesados, que circula por las actuales carreteras de la zona. En concreto, señaló que por Pantoja pasan 9.315 vehículos diarios, y recordó que La Sagra es la comarca con mayor densidad y crecimiento económico y poblacional, además de disponer de la mayor concentración de industria cerámica de España que generan un tercio de la producción nacional. María Ángeles García concluyó deseando poder ver inaugurada la autovía en esta legislatura.

En el acto de colocación de la primera piedra de la Autovía de La Sagra estuvieron presentes el consejero de Ordenación del Territorio, Julián Sánchez Pingarrón; el delegado del Gobierno en la región, Máximo Díaz-Cano; el presidente de la Cámara de Comercio de Toledo, Fernando Jerez, y el presidente de la Diputación de Toledo y alcalde de Illescas, José Manuel Tofiño.

De los tiempos de Bono

Hay que recordar que la autovía de la que ayer se colocó su primera piedra es un proyecto que saltó a la luz pública el 28 de marzo de 2003, a dos meses de las elecciones autonómicas de ese año, cuando el entonces presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, que competía para la Presidencia de la Junta contra Adolfo Suárez Illana, reunió a numerosos alcaldes de la comarca en el Palacio de Fuensalida para presentarles el proyecto.