20 bailarines inmigrantes, doce de ellos ilegales, viajaban escondidos en una furgoneta

MANUEL MORENOTOLEDO. Sucedió el pasado sábado, 18 de noviembre. La Guardia Civil detectó una furgoneta a las siete de la mañana en la A-42 (autovía Madrid-Toledo), a la altura de Cabañas de la Sagra

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MANUEL MORENO

TOLEDO. Sucedió el pasado sábado, 18 de noviembre. La Guardia Civil detectó una furgoneta a las siete de la mañana en la A-42 (autovía Madrid-Toledo), a la altura de Cabañas de la Sagra. Se trataba de una Iveco, en la que viajaban cuatro personas en la parte delantera (incluido el conductor), a pesar de que no deben ir más de tres ocupantes en ese habitáculo.

Sin embargo, la sorpresa llegó cuando los agentes descubrieron en la parte trasera, amontonados, a un total de 16 personas, entre hombres y mujeres de origen venezolano y paraguayo. Se dirigían a Madrid después de haber actuado por la noche en una discoteca de Toledo como animadores.

Todo el grupo fue trasladado a Toledo, a la Jefatura Superior de Policía de Castilla-La Mancha, que se hizo cargo de ellos. Un portavoz de la Policía confirmó a ABC que ocho personas estaban en situación legal en España y las doce restantes eran irregulares, por lo que se les incoó un expediente de expulsión, que no se resolverá hasta dentro de varios meses, y fueron puestos en libertad después de una noche en los calabozos.

La noche en los calabozos

Con tantas personas arrestadas se volvió a repetir otra situación de hacinamiento. «En las diminutas celdas se juntaron hasta quince detenidos, a los que no se les pudo dar ni el desayuno, ya que la cafetería de la Jefatura se encontraba cerrada. Un solo policía se tuvo que hacer cargo de la custodia de las quince personas», relató a este diario el secretario regional de la Unión Federal de Policía (UFP), Aurelio Redondo, que ha denunciado en varias ocasiones ante sus mandos la falta de seguridad y la aglomeración en los calabozos. «Fue una desconsideración hacia los detenidos», concluyó Redondo.