El arzobispo, durante el funeral

El arzobispo presidió un funeral en Santiago el Mayor

ABC
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Centenares de personas han despedido en el funeral celebrado en la iglesia de Santiago del Arrabal en Toledo al obispo emérito de Guadix-Baza (Granada), Juan García-Santacruz Ortiz, quien este sábado ha fallecido a los 78 años en el hospital toledano de las Tres Culturas, como consecuencia de un grave proceso cardiaco. La misa ha sido oficiada por el arzobispo de Toledo y primado de España, Braulio Rodríguez Plaza, y a ella han asistido, entre otros, el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, el vicealcalde y concejal de Cultura de Toledo, Angel Felpeto, y el alcalde de Navahermosa (Toledo) -localidad en la que nació Juan García-Santacruz-, Carlos-Emilio Pérez.

Braulio Rodríguez Plaza ha expresado la «tristeza y el dolor» con la que la iglesia de Toledo ha querido unirse a los hermanos y la familia de Juan García-Santacruz y al actual obispo de Guadix, Ginés García, por la «pérdida» del obispo emérito. Así, ha indicado que la Archidiócesis de Toledo no es «en absoluto ajena a este dolor porque el don Juan también es hijo de esta iglesia y aquí como miembro del presbiterio ha vivido largos años», por lo que, ha dicho, «oramos y ofrecemos la eucaristía en este domingo primero de la Cuaresma».

Tras recordar los comienzos de Juan García-Santacruz en el año 1956 como presbítero y repasar su trayectoria, Rodríguez Plaza ha destacado la «jornada inolvidable» que el obispo emérito de Guadix vivió cuando era párroco de la iglesia de San José Obrero en el barrio toledano Santa María de Benquerencia, con la visita el 4 de noviembre de 1982 del Papa Juan Pablo II Toledo, donde, ha señalado «vivió con alegría» la celebración «multitudinaria» con motivo del primer viaje papal a España. Más tarde, ha indicado, fue párroco de la iglesia de Santiago del Arrabal, donde ha sido oficiada la misa, hasta que en el año 92 recibió en Guadix la ordenación episcopal, donde permaneció hasta hace poco más de un año, cuando regresó a Toledo, donde «le hemos sentido con una presencia amable en este año y también de generosa dedicación y espíritu de servicio hacia la iglesia de Toledo».

Haciendo mención a las lecturas de este domingo, el arzobispo de Toledo ha asegurado que «podemos decir que él ha vencido al tentador en esa lucha interrumpida que la humanidad ha tenido después de pecar», y ha resaltado «las palabras alentadoras del Señor que no deja al hombre y a la mujer aun cuando peca». «En ese triunfo está de una manera fuertemente tipificado en el Evangelio» proclamado, ha señalado Braulio Rodríguez Plaza, al tiempo que ha expresado que «pensamos y queremos que la verdadera tentación, el último de los enemigos que es la muerte, en Cristo Jesús él (Juan García-Santacruz) la haya vencido». En ese sentido, el arzobispo de Toledo ha expresado que en la labor del obispo emérito de Guadix «hay sin duda alguna un peso de gloria que queremos que el Señor te conceda». Así, ha ensalzado la «misión» de Juan García-Santacruz de «anunciar a Jesucristo como verdadero Señor y decirle a la gente que no hay vocación humana más hermosa que la Iglesia». «Como todos nosotros te habrás sentido tentado y desalentado y en tantas ocasiones con ese deseo y querer ser acogido por Jesucristo. Hoy sin duda esperamos que el gran pastor te haya acogido, y que lo que tú has sembrado y has vivido en tantos momentos ahora lo vivas en esta Cuaresma que para ti es la entrada a la vida de la pascua eterna», ha declarado Rodríguez Plaza. De igual modo, ha deseado a Juan García-Santacruz que «goce de la infinita hermosura en la casa del padre del rostro de aquel que nos ha mostrado lo grande que es dios, Jesucristo, que conoce profundamente nuestro corazón». Por último, ha apuntado que «no queremos hacer un homenaje, no es eso lo que nos pide la Iglesia, lo que nos pide es dar paz y tranquilidad acogiendo y ayudando también a sus hermanos para que sepan que estaremos junto a ellos como junto al resto de su familia». Este lunes, a las 17, 00 horas, tendrá lugar la misa de exequias en la Catedral de Guadix, donde será enterrado.