Agua que pasa y se va

Agua que pasa y se va

EFE | TOLEDO
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A setenta kilómetros del nacimiento del río Tiétar, en un entorno hidrológico «privilegiado» por la cantidad de agua de los embalses del Rosarito, Navalcán, Azután y Valdecañas, la mancomunidad toledana de la Campana de Oropesa y Cuatro Villas afronta un verano sin agua potable que afecta a catorce municipios y más de 15.000 personas.

Por ello, la Plataforma en Defensa de los ríos Tajo y Alberche ha criticado el «dislate» y «expolio» a nivel hidrológico de la Confederación Hidrológica del Tajo (CHT) en la comarca de Talavera de la Reina y en el río Tiétar. Achacan a la carencia de infraestructuras hidráulicas el problema de abastecimiento de agua en la mancomunidad de la Campana de Oropesa.

«El río Tiétar se encuentra completamente muerto», dicen Miguel Ángel Sánchez y Miguel Méndez, portavoces de la plataforma. Creen que el problema va más allá de una simple sequía, puesto que se trata de «una colonización». «Igual que en África se llevan los diamantes, el petróleo o cualquier otro recurso, aquí se están llevando lo único que tenemos, que es el agua para nuestra agricultura y ganadería», apunta Méndez, quien asegura comprender que vecinos de la mancomunidad estén «cabreados» y «resignados» ante esta situación.

La falta de agua potable en la mancomunidad, sin embargo, no es nueva, pero «a este nivel nunca habían llegado». La ausencia de lluvias en la zona ha sido «evidente» durante este año, pero el problema va más allá, puesto que «aguas arriba hay reservas para que, por lo menos, el Tiétar lleve un cierto caudal mínimo» que garantice el abastecimiento de calidad para la mancomunidad, explica Sánchez.

No obstante, -añade- la «nefasta gestión de la CHT» ha imposibilitado esta circunstancia, ya que la «falta de previsión» ha motivado que, lo que debería ser el caudal ecológico del río no exista, debido al cierre de las pequeñas represas que existen en la garganta de la sierra. Sánchez opina que «el único interés» de la CHT en la zona es hacer un futuro trasvase del Tajo Medio, y eso, asevera: «no lo vamos a consentir».

Por ello, denuncia que la CHT pretenda el «expolio» de una zona «deprimida, desinformada y rural» que también «tiene derecho al desarrollo». «No podemos pensar que todos nos vamos a ir a vivir a la costa y tampoco podemos pensar en que la meseta se despoble». «Esto es Robin Hood al revés -continúa Sánchez-, los ricos robando a los pobres».

Y agrega: «tenemos ese disparate que hace que esta comarca, que tiene al norte el río Tiétar recogiendo las aguas de Gredos y al sur el río Tajo, no tenga agua para beber y seamos los grandes perdedores de la política hidrológica nacional».

Por su parte, el presidente de la mancomunidad, Marceliano Peña, declara, en una entrevista con Efe, que el problema de abastecimiento responde únicamente a «las inclemencias del tiempo» y que «aunque no es potable, agua tenemos en cantidad».