El agua contaminada de Recas procedía de una fuente alternativa

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ABC

TOLEDO. La empresa Aqualia explicó ayer que el agua que arrojó niveles «anormales» de arsénico en Recas procedía de una fuente alternativa, un sondeo cercano al municipio, y no del embalse de Picadas, de la que se abastece habitualmente.

Fuentes de Aqualia han ofrecido esta información después de que ayer trascendiera que el Ayuntamiento de la localidad ha prohibido a los vecinos beber y cocinar con agua del grifo a raíz de un estudio realizado el 20 de octubre, cuyos resultados se conocieron el 17 de noviembre.

La compañía responsable de la gestión del agua en la localidad explicó que el estudio se realizó justo cuando se había interrumpido el abastecimiento habitual, que se realiza desde el embalse de Picadas con un agua «de excelente calidad».

Como consecuencia de la reparación de una tubería, Aqualia interrumpió el abastecimiento desde Picadas y lo sustituyó por el del sondeo en las fechas en las que se realizó el estudio sobre la calidad del agua.

Inmediatamente después, según la compañía, volvió el abastecimiento desde Picadas, con lo que los ciudadanos de Recas sólo bebieron agua del sondeo durante 36 horas, coincidiendo con la realización del análisis.

No obstante, el 17 de noviembre, cuando se conocieron los resultados, se realizó un nuevo análisis de la calidad del agua, cuyo resultado aún no se conoce.

Las fuentes de Aqualia también subrayaron que el arsénico en forma pura es poco tóxico y «no causa ningún problema sanitario su ingesta en pequeñas cantidades y durante periodos cortos».