Los actos violentos contra los profesores se penalizarán con la expulsión del centro
El consejero de Educación informó sobre la Ley de Autoridad del Profesorado - josé García
castilla-la mancha

Los actos violentos contra los profesores se penalizarán con la expulsión del centro

El consejero de Educación, Marcial Marín, dijo que el decreto que regula la Ley de Autoridad del Profesorado permitirá reducir el fracaso escolar

toledo Actualizado:

El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Marcial Marín, compareció este jueves tras la celebración del Consejo de Gobierno para dar cuenta de lo que aseguró será el decreto que consiga reducir las vergonzantes cifras de fracaso escolar que sufre Castilla-La Mancha. Se trata de la normativa que regulará la Ley de Autoridad del Profesorado, aprobada el pasado mes de mayo pero que será efectiva, previsiblemente, el próximo año, una vez que el citado decreto pase todos los trámites administrativos.

Según Marín, el decreto da cobertura y protección a los 31.000 profesores de Castilla-La Mancha, al establecer el conjunto de conductas infractoras y las medidas educativas correctora aplicables por los centros educativos en aquellas actuaciones del alumnado y demás miembros de la comunidad educativa que constituyan un menoscabo de la autoridad del profesorado, de forma que se garantice el respeto y la protección de dicha condición a los mismos.

Se establece la homogenización de las medidas educativas correctoras o disciplinarias, así como de las conductas infractoras, «para que todos los centros, ante la misma falta o hecho, tengan la misma respuesta».

Se regulan las injurias o humillaciones hacia el profesorado, particularmente aquellas que se realicen en su contra por sus características personales, económicas, sociales o educativas; así como el acoso o violencia contra un miembro del claustro, los actos perjudiciales para su salud o integridad personal, además de otros como la falta de asistencia a clase, no informar a los padres, suplantación de identidad, etc.

Medidas correctoras

Y las «medidas correctoras» para atajar las faltas antes citadas van desde la realización de tareas escolares en el centro en horario no lectivo del alumnado por un tiempo determinado en función de la gravedad de los hechos, cambiar de clase, hasta el cambio de centro, cuando se trate de enseñanza obligatoria, o su expulsión, cuando sea no obligatoria.

El consejero explicó que también se recogen medidas de apoyo al profesorado, como la creación de una unidad administrativa con las funciones de atención, protección, asesoramiento y apoyo del profesorado, que atenderá cada caso de forma individual; se establecerá un protocolo operativo de actuación de los centros educativos; la administración proporcionará asistencia jurídica al profesorado de los centros privados concertados en aquellos casos en que habiéndose producido una conducta contraria a las normas de convivencia, organización y funcionamiento del centro y del aula, la misma constituya un atentado contra la autoridad del profesorado.

El consejero se mostró convencido de que «el proceso de mejora para conseguir una enseñanza de calidad que trate de prevenir el fracaso escolar pasa por reforzar la autoridad del profesor como pieza esencial en el proceso de enseñanza-aprendizaje».