Luis Miguel Álvarez, junto a la UVI móvil donde trabaja
Luis Miguel Álvarez, junto a la UVI móvil donde trabaja - A. Pérez Herrera

25 años de vocación altruista

Luis Miguel Álvarez es una institución —por algo es el jefe— en la Agrupación de Protección Civil en Toledo, donde lleva como voluntario 25 años

ToledoActualizado:

Luis Miguel Álvarez (Toledo, 1973) lleva en las venas su vocación por ayudar al prójimo. Desde joven tenía claro que su trabajo debía servir para ayudar a los demás, algo que consiguió hace dos décadas, al sacarse una plaza de técnico de emergencias sanitarias, una labor que desempeña en la UVI móvil 01 del parque de bomberos de la capital regional. Pero, sin duda, donde Luis Miguel es una institución —por algo es el jefe— es en la Agrupación de Protección Civil en Toledo, donde lleva como voluntario 25 años, un largo periodo de dedicación y esfuerzo que este miércoles va a ser recompensado como se merece.

«Veinticinco años dan para mucho», destaca Luis Miguel, quien guarda en su memoria muchos recuerdos de este cuarto de siglo. Entre los buenos momentos, rememora cómo consiguieron la carpa con la que Protección Civil atiende las emergencias en Toledo. Según cuenta, fue precisamente una persona que tuvo un accidente de tráfico al que salvaron la vida el que se la regaló a la agrupación, ya que su trabajo estaba relacionado con los globos aerostáticos y tenía acceso a este tipo de materiales. «Es muy gratificante salvar una vida y que te recompensen de este modo», afirma.

Sin embargo, durante estos 25 años, el jefe de la Agrupación de Protección Civil en Toledo también ha tenido que hacer frente a muchas situaciones embarazosas. Quizás, de la que peor recuerdo guarda es de una que le tocó muy de cerca, pues siendo joven le tocó atender a un amigo que falleció en un accidente de moto en la carretera de Ávila. «Es muy duro tener que dar explicaciones y consolar a la familia, pero más aún ver morir a un ser querido en un acto de servicio».

A las nuevas generaciones, Luis Miguel les recomienda que, «en lugar de beber tanto alcohol y coquetear con el mundo de las drogas, se acerquen al mundo de la Protección Civil, donde se darán cuenta de los efectos que esos hábitos pueden producir, e incluso que se hagan voluntarios para así poder ayudar a otros jóvenes y personas que lo necesiten».

Desde la Protección Civil, explica el jefe de la agrupación en Toledo, no solo se dedican al mundo sanitario, sino que son multisectoriales, pues también tienen encomendada la labor de la búsqueda de personas desaparecidas o la formación de jóvenes en primeros auxilios, entre otras funciones.

«Pequeña gran familia»

Por eso, a Luis Miguel le gustaría que la sociedad valorara «en su justa medida» la labor que se desempeña desde Protección Civil. «Somos voluntarios que ayudan a la gente de manera altruista, sobre todo en la celebración de actividades de todo tipo en los que el resto de personas se lo está pasando bien, mientras nosotros estamos trabajando», manifiesta.

La Agrupación de Protección Civil en Toledo —de la que actualmente forman parte 28 voluntarios— es como «una pequeña gran familia». Esta es una expresión que utilizaba no sólo de Luis Miguel, sino de su excompañero Rigoberto Orozco, que falleció recientemente y con el que compartió un gran número de experiencias tanto positivas como negativas, al igual que con el resto de componentes del equipo. «Los veintiocho voluntarios que conformamos la agrupación nos ayudamos los unos a los otros dentro y fuera del ámbito laboral».

¿Ycómo es Luis Miguel como jefe? Él reconoce que es un poco cabezota y pesado, pero todo aquel que lo conoce destaca entre sus virtudes la honestidad y el altruismo. «Siempre estoy pendiente de los demás y busco la mejor manera de contentar y ayudar a todo el mundo. No sé si esto es bueno o malo», subraya con una sonrisa en la boca.

Una actitud que Luis Miguel traslada fuera de su trabajo. Muy amigo de sus amigos, tiene entre sus aficiones el «spinning» y los dardos electrónicos, actividad esta última a la que se dedica de manera profesional desde hace varios años, disputando durante este tiempo un gran número de campeonatos. De hecho, uno de los últimos trabajos que el jefe de la Agrupación de Protección Civil en Toledo ha coordinado fue la celebración, el pasado sábado 29 de septiembre, del Día del Deporte en la plaza de Zocodover y el Alcázar de Toledo, donde hubo un encuentro de practicantes de zumba y «spinning», por lo que por un día no fue Luis Miguel el que lo practicó.