entrevista

«2014 debe servir para dar a Toledo un ambicioso impulso en todo»

«La proyección internacional y cultural de Toledo ese año excederá cualquier capitalidad europea». «Lo importante es que a principios de 2011 el Museo de El Greco abrirá sus puertas»

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-¿Qué supone para usted, después de tantos años presidiendo la Fundación Toledo, presidir ahora la Fundación El Greco?

-Lo que le da continuidad a una labor con la otra es mi amor por Toledo, y el deber cívico de solidaridad que se deriva de este sentimiento. Son dos Fundaciones, pero una misma causa.

-Los actos para el IV Centenario de la muerte del Greco se materializarán dentro de 4 años pero, ¿podría adelantar alguno de ellos especialmente relevante para la ciudad de Toledo?

-El 2014, como fue 1914, debe servir para darle un ambicioso impulso a Toledo en todo, y el éxito de la conmemoración radicará precisamente en su trascendencia. En este sentido, casi podemos hablar de un proyecto de ciudad. Lo que hagamos hasta el 2014 debe tener la vocación de quedar, incrementando así el valor patrimonial de nuestra ciudad.

-¿Sigue usted pensando que Toledo debe seguir luchando por conseguir la capitalidad cultural europea?, ¿podría ser el Greco un trampolín para ello?

-En el 2014 la proyección internacional y cultural de Toledo excederá a la de cualquier capitalidad cultural europea. Sin embargo, sigo creyendo que nuestra ciudad debería plantear su candidatura a este reconocimiento comunitario, aunque se haya ido devaluando con el tiempo. Pocas ciudades tienen tantos títulos para recibirlo como la nuestra. En este sentido, Toledo no precisa la conmemoración del 2014 para ser declarada algún año capital europea de la cultura, pero, sin duda, la conmemoración del IV Centenario de la muerte del Greco debe contribuir positivamente a lograrlo. Sinceramente, no se comprende que hasta la fecha nos haya faltado la ambición de serlo.

-Y hablando del Greco, ¿no considera excesivo el tiempo que están durando las obras de reforma y restauración de la Casa del Greco en Toledo, y sus cuadros,

especialmente el Apostolado, en una constante itinerancia?

-Es posible que hayan durado demasiado, y que esta duración se haya hecho más notoria al coincidir con el cierre de otros museos en la ciudad, lo que ha constituido una incomprensible falta de previsión. Pero lo importante es saber ya que a principios de 2011 el Museo del Greco abrirá sus puertas.

-Se ha producido un relevo en la Presidencia de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. El nuevo presidente ha dicho en una entrevista a ABC que el papel de Barreda ha sido ejemplar en la conservación del Patrimonio toledano, y cita especialmente el caso de Vega Baja. ¿Piensa, como Ramón Sánchez, que en la futura reordenación de La Peraleda puede ocurrir algo similar a lo ocurrido con Vega Baja y que se deben preservar los restos arqueológicos que allí existen, el monasterio Agaliense de San Ildefonso? Se lo pregunto porque el Ayuntamiento ha aprobado un PAU para organizar la zona.

-Ante todo, mi voto simbólico como Académico honorario lo ha tenido también Ramón Sánchez, doblemente, por sus propios méritos y por ser ésta la propuesta del anterior director, mi admirado Ramón Gonzálvez. Coincido también, y lo he dicho públicamente, en la ejemplaridad de Barreda en la conservación del patrimonio toledano. En cuanto a la Peraleda, como sucede con la Alberquilla, me temo que el desarrollo del POM resulta incompatible con la preservación de su paisaje, pero caben fórmulas de desarrollo urbanístico mejores que otras. En esto último es donde debería lograrse una modificación notable del modelo aprobado, y creo que el Ayuntamiento estaría abierto a considerarlo. Haber salvado la Vega Baja y la Huerta del Rey fueron dos logros capitales sobre los que, en cambio, no debería transigirse en nada.

Cristo de la Luz y El Alcázar

-Un tema polémico es la solución dada al edificio anejo a la Mezquita del Cristo de

la Luz de Toledo, que se construirá en cristal. ¿Qué opinión tiene de este asunto?

-Hay intervenciones contemporáneas que constituyen un acierto y otras que no. Pero aunque sea por esta inevitable vía de prueba y error, no podemos abdicar de lo contemporáneo. En este caso, el edificio no creo que fuera necesario, ni estuvo originalmente bien planteado, ni la corrección última resuelve el problema. Cuando hay un consenso generalizado al respecto y se trata de una iniciativa menor, conviene atenderlo y rectificar sin hacer de ello una cuestión de honor calderoniana, y reconociendo, por supuesto, los méritos de quienes en esta ocasión han podido equivocarse.

-¿Qué opina de que en el nuevo Museo del Ejército que se inaugurará en el Alcázar de Toledo no vayan a mostrarse aspectos históricos del llamado asedio?, ¿su visión de la memoria histórica coincide plenamente con aquella que pretende reescribir la Historia? Como sabrá, en numerosos países europeos se conservan aspectos y recuerdos de uno y otro bando en las diversas contiendas militares vividas.

-Por definición, memoria e historia son dos cosas muy diferentes. La historia se investiga, en un ejercicio que procura acercarnos objetivamente a la realidad del pasado; la memoria, por el contrario, se construye en el presente y desde la subjetividad. De ahí lo poco afortunada que resulta la expresión, en sí misma contradictoria, de memoria histórica. Creo que el discurso museístico del Museo del Alcazar le ha sido encomendado a la Real Academia de la Historia, o que, al menos, lo está revisando. Si fuera así, deberíamos estar tranquilos en cuanto a su rigor científico y objetividad.

-Como al presidente de la Academia de Bellas Artes de Toledo, ¿le preocupa cómo y qué se va a construir en una ciudad con una población de más de 100.000 habitantes, según las previsiones existentes?

-Creo recordar que, con el suelo aprobado, Toledo podría

acercarse a los 300.000. En cualquier caso, el crecimiento de la ciudad me parece algo muy positivo, siempre y cuando no se convierta en una ciudad dormitorio, y el desarrollo urbanístico se haga con esa ambición de excelencia que ha faltado en la segunda mitad del siglo XX. Esto implica entre otras cosas, que no sólo se respete sino que se ponga en valor ese patrimonio que es de todos. En efecto, únicamente desde la ignorancia puede sostenerse que esto último constituye un obstáculo para el crecimiento.

-¿Se prevé algún tipo de acto por el centenario de Su abuelo en Toledo?

-En septiembre, la Junta y el Ministerio de Cultura inaugurarán en San Marcos la exposición conmemorativa que en Madrid han visitado más de 30.000 personas en apenas dos meses. En el cigarral, deseamos organizar con la Real Fundación de Toledo unas jornadas de puertas abiertas. También me gustaría, con el Ayuntamiento, que se editaran unas cartas de Hurtado de Mendoza a Marañón imprescindibles para conocer el Toledo galdosiano, y que se adecentara el busto de Marañón situado en Santo Tomé. Cualquier otra iniciativa, naturalmente, será más que bienvenida desde la Fundación Ortega y Marañón.