Manifestantes por las calles de Guadalajara, al mediodía de ayer. - EFE

Normalidad y escasos incidentes de un paro que perjudicó al Comercio

En la región, guerra de cifras: Los sindicatos hablan de un 68% de seguimiento de media, y la patronal lo rebaja a un 8% en el sector privado

I. P., S. P., M. M., O. C.
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La normalidad imperó ayer en la región en la jornada de huelga general, donde los peor parados resultaron los comerciantes que sufrieron el efecto de la silicona en sus establecimientos. Que se lo digan si no a uno de los afectados, un comerciante del Casco Histórico de Toledo que envió este correo electrónico a la redacción de ABC: «A los inmensos gastos habituales por tener un pequeño comercio en la calle Comercio, más los pocos ingresos fruto de la crisis, ahora tengo que sumarle un gasto extra de 150 euros que me ha cobrado un cerrajero de guardia por forzar la cerradura averiada (sin contar lo que me costará la cerradura nueva). Para colmo lo mismo tengo que dormir esta noche en la tienda, ya que ningún cerrajero se atreve a subir hoy al Casco a instalarme la cerradura nueva. ¿Es así cómo defendéis a los trabajadores?. Deberíais saber qué es trabajar, que no lo habéis hecho en vuestra vida». El disgusto del sector del Comercio contra las centrales convocantes era patente ayer por las calles de todas las ciudades de la región y se produjeron momentos de tensión cuando unos piquetes increpaban en la puerta de los establecimientos abiertos a sus responsables, que cerraban a su paso para reabrir más tarde.

El seguimiento del paro en los diferentes departamentos de la Junta de Castilla-La Mancha y en las delegaciones administrativas provinciales osciló entre el 3 y el 15%, según informó la Consejería de Presidencia. En un escueto comunicado, la Junta dijo que la jornada de huelga se desarrolló con «normalidad» en la Administración autonómica, «sin incidentes y cumpliéndose los servicios mínimos acordados». Destacó el «correcto funcionamiento de los servicios esenciales en áreas como la sanidad, los servicios sociales y la educación en la Comunidad autónoma».

Las cifras sindicales

Fuentes de CC.OO. cifraron el seguimiento del paro en el sector público en el 41%, y en el privado, en el 79%, cifras muy dispares con las facilitadas por la patronal Cecam, que habló de un 8% de seguimiento en el sector privado. En empresas de más de 250 personas, según CC.OO., el seguimiento fue del 93% y en las pequeñas y medianas empresas, del 54%. En la recogida de basuras no se respetaron los servicios mínimos y el seguimiento fue del 99,9%, siempre según el sindicato, y del 100% en el transporte público, salvo los servicios mínimos. En construcción, madera y afines el seguimiento, según CC.OO., fue del 65% y desglosado por empresas de más de 25 trabajadores, en la construcción fue del 89%, madera el 85% y en afines, del 82%; en agroalimentación del 73% y en servicios, salvo la Administración Pública, del 62%.

En el sector financiero, el 12%; el Sescam (sanidad pública), el 29%, en enseñanza, el 40%, en las capitales y municipios de más de 20.000 habitantes, del 67% y en el resto de municipios del 42%. En la administración periférica del Estado, el seguimiento fue del 30% y en Correos del 70%.

La Confederación Regional de Empresarios (Cecam) destacó la normalidad durante la jornada de huelga, con una «bajísima» participación, que cifró en el 8%. En las pequeñas y medianas empresas de la región no se secundó la huelga y los centros de trabajo permanecieron «abiertos y funcionando sin mayores incidentes», agregó Cecam, que subrayó que el seguimiento del 8% de la huelga habría sido incluso menor, de no haberse producido la presencia masiva de piquetes en algunas empresas, dificultando e incluso impidiendo que los trabajadores pudieran acceder a su puesto de trabajo. El 89% de los autónomos de Castilla-La Mancha no secundaron la huelga general, según datos recogidos a las 13 horas por la Asociación regional de Trabajadores Autónomos (ATA). Y la vendimia, en pleno apogeo, no se vio afectada.

Por provincias

De rotundo éxito para los sindicatos, con cifras de participación de un 80%, y de una jornada de normalidad para los empresarios de la provincia, pues el seguimiento para la patronal ha sido de un 21%. Así de dispar, aunque por otro lado previsible, fue calificada la huelga general en la provincia de Albacete. Lo cierto es que el seguimiento de la misma fue más masivo en empresas importantes, situadas principalmente en los polígonos industriales, pero no así en el comercio minorista de la ciudad. Fundamentalmente, en el centro de la ciudad los escaparates de las pequeñas empresas amanecían con carteles en donde «invitaban» a cerrar con motivo de la huelga. La mayoría de sus dueños, muchos autónomos, decidían abrir sus puertas con lo que la vida de una ciudad como Albacete fue recobrando conforme pasaba la mañana su normalidad habitual.

Piquetes informativos iniciaban la jornada de paro general, a primeras horas de la madrugada, recorriendo algunos pubs de la capital, lo que provocó que cerraran antes de lo previsto. Horas más tarde, a partir de las seis de la mañana, se concentraban en los principales accesos a Campollano y frente a las puertas de instituciones públicas, para «informar» de la huelga y aconsejar a los que habían decidido ir a trabajar ese día, volver a casa. Según Francisco de la Rosa, secretario provincial de CC.OO., los piquetes han actuado en todo momento de forma correcta y lo han hecho «informando». Si hubiera sido de otro modo, añadía minutos antes de la arenga que ofreció en la Plaza del Altozano ante algo más de 200 delegados sindicales y simpatizantes —más de 5.000 según de la Rosa—, hubiera habido denuncias por ese tipo de actuaciones, «y no hay», recalcó.

Previamente a la concentración, los sindicalistas recorrían las calles más céntricas de la capital y arremetían contra algunos comercios abiertos, principalmente grandes cadenas con franquicias en la ciudad.

En Guadalajara, la jornada de huelga general se dejó notar de forma muy desigual. La incidencia fue considerable en el sector industrial, especialmente en las grandes empresas de los polígonos industriales del Corredor, donde fueron minoría los trabajadores que acudieron a sus puestos de trabajo. Por contra, el sector terciario tuvo una respuesta muy escasa. La inmensa mayoría de tiendas, bares y oficinas abrió con normalidad. En la función pública la respuesta fue casi nula, con porcentajes inferiores al 5% en administraciones como el Ayuntamiento de la capital o la Diputación.

Atropello en Alovera

Los polígonos industriales sí estuvieron toda la noche tomados por los piquetes informativos. Apenas se produjeron momentos de tensión con los trabajadores que quisieron acudir a sus puestos de trabajo, que fueron minoría. En general piquetes y trabajadores convivieron con las lógicas tiranteces, pero sin ir a mayores. Sólo hubo que lamentar un incidente menor, con un herido leve en Alovera: Un miembro de un piquete de CC.OO. fue arrollado por un camión cuando el primero estaba encaramado a la cabina ofreciendo propaganda al camionero, y este arrancó de repente.

La huelga sí tuvo un éxito rotundo en empresas grandes como Mahou, Heliocolor, Basf, Progalsa, Tudor o Danosa, así como en la empresa de limpieza de la provincia, Cespa, donde los porcentajes rondaron o llegaron al 100%.

En Ciudad Real, los datos ofrecidos por los secretarios provinciales de CC.OO. y UGT, Felipe Pérez y Juan Jiménez Contreras, ponían de manifiesto que el seguimiento medio de la huelga general en la provincia se había secundado entre un 65 y un 70%. El sector de la industria fue el más destacado, con un paro registrado del 80%, mientras que en el de la administración el cese laboral fue desigual y se cifró en un 45%.

Unas cuatrocientas personas se manifestaron a la una del mediodía en la capital delante de la subdelegación del gobierno para, a instancias de los sindicatos CC.OO y UGT, reclamar al presidente Zapatero medidas contra la crisis desde un diálogo social. Sin embargo, según los sindicatos, el mayor paro registrado tuvo lugar en el complejo petroquímico de Repsol en Puertollano, donde ninguno de los 1.100 trabajadores de las empresas subcontratadas acudió a sus puestos de trabajo. El paro también fue notorio en otras empresas de la provincia como en las factorías de Tudor y Santana en Manzanares, y en la empresa Uralita en Alcázar.

En cuanto al atropello de uno de los integrantes de un piquete informativo a las puertas de la fábrica de la empresa Cortizo, situada en el municipio de Manzanares, ayer se generó una ola de informaciones contrapuestas durante la huelga, ya que mientras el delegado del Gobierno, Máximo Díaz Cano, desmintió esta información manifestando que no había tenido lugar tal atropello, los sindicatos aseguraron que este incidente si sucedió y según declaró el secretario provincial de UGT hubo «cincuenta testigos presenciales».

Además, los sindicatos también denunciaron las presiones ejercidas por la Policía Nacional en el Polígono «La Nava», de Puertollano, donde desenfundaron sus armas al tiempo que escoltaron a unos trabajadores.

En Cuenca la jornada transcurrió dentro de una relativa normalidad. Los sindicatos estimaron en un 50% el seguimiento del paro y la Confederación de Empresarios de Cuenca en un 8.9%. En el Ayuntamiento de Cuenca el seguimiento rondó el 1,95% dado que no fueron a trabajar 13 de los 668 empleados que tiene el Consistorio en nómina. El acto más multitudinario fue la manifestación que discurrió al mediodía por las calles de Cuenca, en la que participaron un millar de personas según los sindicatos.