«Cuenca 2016 ha servido para que la ciudad sea conocida en Europa»

El alcalde conquense, Francisco Pulido, cree que el esfuerzo será recompensado

I. PACHECO
CUENCA Actualizado:

El sueño comenzó el 13 de febrero de 2007 cuando el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda y el ex alcalde de Cuenca, José Manuel Martínez Cenzano presentaron la candidatura de Cuenca para ser Capital de la Cultura en el 2016 y se desmoronó ayer en Madrid más de tres años después.

El presidente del Comité de preselección, Manfred Gaulhofer, dio a conocer el veredicto de este organismo, formado por seis representantes del Ministerio de Cultura y siete de la Comisión Europea en el Museo Reina Sofía. Lo hizo por alfabético. Por eso, cuando nombró a San Sebastián ya se supo que la capital conquense, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, no pasaría a la siguiente fase. Si lo harán también finalmente Burgos, Córdoba, Las Palmas, Segovia y Zaragoza.

Para el alcalde de Cuenca, Francisco Pulido, que Cuenca no esté entre las preseleccionadas es «un jarro de agua fría» aunque a su juicio la candidatura ha servido para que la ciudad sea conocida en Europa. «Lo importante es estar ahí» y que la ciudad ha demostrado «que puede estar ahí». «Se va a oír hablar de Cuenca en Europa y lo que más nos importa es que también se ha oído hablar de Cuenca en el Ministerio de Cultura», destacó el primer edil quien recordó que Cuenca 2016 es un proyecto de futuro, un proyecto de cambio para hacer de la cultura «un motor fundamental». Ya en 2007 el presidente regional decía que aunque Cuenca no obtuviese la capitalidad este proyecto iba a servir de «promoción gigantesca» y que iba a conllevar «beneficios para el sector turístico de esta capital castellano-manchega».

Ahora, las instituciones implicadas que son la Junta de Comunidades, la Diputación y el Ayuntamiento tendrán que sentarse y decidir qué hacer con la Fundación Cuenca 2016, cuya gerente es Estefanía García.

Junto con Cuenca abandonan otras ocho candidatas, que son Alcalá de Henares, Cáceres, Málaga, Murcia, Oviedo, Pamplona, Santander y Tarragona. El Comité ha evaluado durante tres días los proyectos de quince ciudades españolas, después de dejar fuera a la de Palma de Mallorca por un defecto de forma. Dentro de nueve meses el jurado volverá a reunirse para elegir entre las preseleccionadas a la ciudad candidata, que será presentada a las instituciones europeas para que, posteriormente, el Consejo de Ministros de la UE designe de forma oficial a las dos ciudades que llevarán el título cuatro años más tarde, según informa Efe.

Los trece miembros del jurado han quedado «muy impresionados» con las candidaturas y propuestas y han reconocido que muchas de las ciudades han invertido «esfuerzo, dinero y tiempo» en la preparación de sus proyectos, explicó el presidente del comité. Tras indicar que la Capital Europea de la Cultura es una de las iniciativas más emblemáticas de la Unión Europea en el área de cultura, el jurado entiende que aunque una ciudad no llegue a la fase final el simple ejercicio de presentar la propuesta da importancia a la cultura en esas ciudades.

Una vez que la lista se apruebe por el Ministerio de Cultura, tendrán que modificar sus solicitudes basándose en las recomendaciones del Comité para participar en la fase final que se celebrará a mediados de 2011.