Distinción para la «aldea» de Quevedo

La localidad de Torre de Juan Abad reclama su reconocimiento oficial como «Señorío de Quevedo»

EFE
CIUDAD REAL Actualizado:

Hace cuatrocientos años, Francisco de Quevedo y Villegas pisó por primera vez la localidad de Torre de Juan Abad y fue nombrado administrador de los propios y rentas de esta villa, que ahora reclama su nombramiento administrativo como «Señorío de Quevedo».

Esta reivindicación, con la que se pretende reconocer la relación de uno de los autores españoles más destacados del Siglo de Oro con en este municipio («su aldea»), donde escribió buena parte de su obra, ha tomado forma a través de una moción aprobada por unanimidad en el pleno del Ayuntamiento de Juan Abad.

En la moción, que se presentó a instancias del alcalde, José Luis Rivas, se plantea pedir a las administraciones el nombramiento formal de Torre de Juan Abad como «Señorío de Quevedo» y que este título conste en toda la documentación administrativa municipal.

Además del reconocimiento de esta distinción, el consistorio ha acordado también solicitar al Ministerio de Administraciones Públicas, a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y a la Diputación Provincial de Ciudad Real, la autorización para colocar señales indicativas en las entradas y salidas de las carreteras del término municipal y las ayudas necesarias para tal fin.

Quevedo comenzó a firmar en 1622 como «señor de la jurisdicción de esta villa», en la que vivió durante unos siete años, repartidos entre 1610 y 1644.

En este periodo Torre de Juan Abad se convirtió en «deudora, prisión, estudio, jardín apacible, tragicómica y ocasional hospedería regia, lodazal anegado y retiro definitivo», pero ante todo en «su aldea», según el filólogo y periodista David Arranz.

Fue precisamente en esta «aldea» donde escribió una buena parte de su producción literaria más serena y reflexiva, concretamente 26 obras, 15 de ellas en prosa y 11 en verso, además de 51 cartas, muchas de las cuales se encuentran en la casa-museo que los torreños dedicaron a Quevedo y que está situada en un caserón del siglo XVII propiedad de la madre del literato, María de Santibáñez.

La casa-museo, propiedad del Ayuntamiento, alberga documentación, y objetos personales como un tintero de cerámica talaverana —que perteneció a Quevedo durante su estancia en esta villa—, y el sillón que utilizaba en su casa, hecho a mano con maderas enteras y tallado tabla a tabla.

Entre los documentos originales más importantes destacan el testamento original del escritor, que falleció el 8 de septiembre de 1645, en la también localidad ciudadrealeña de Villanueva de los Infantes, donde en 2007 fueron identificados sus restos en la cripta de Santo Tomás de la iglesia de San Andrés Apóstol.

Biblioteca privada

Torre de Juan Abad también tiene la que probablemente es la mayor biblioteca privada dedicada al escritor que existe en España, perteneciente a la Fundación Francisco de Quevedo. La biblioteca cuenta entre sus fondos con casi 700 volúmenes en distintas lenguas, que abarcan desde el siglo XVII hasta la actualidad.

Además, la Fundación adquirió hace unos tres años el archivo familiar del autor de «El Buscón» compuesto por más de 1.000 documentos en el que, a través unos 30.000 folios, recogen toda la historia del Señorío de Quevedo y de Torre de Juan Abad.

La Fundación está ultimando para el próximo año las donaciones, una definitiva y otra temporal, de los archivos personales de los dos últimos biógrafos de Quevedo: el catedrático de Literatura Española de la Universidad Autónoma de Madrid, Pablo Jauralde y Aureliano Fernández Guerra (en este caso del siglo XIX).

Con estas donaciones, Torre de Juan Abad, la villa a la que el escritor estuvo ligado por pleitos, por su destierro y por su propia voluntad, albergará los tres archivos más importantes que existen sobre Quevedo.