50.000 visitas en Fitur

La austeridad no ha mermado la eficacia en la promoción del turismo de la región en la Feria del Turismo

TOLEDO Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La presencia de Castilla-La Mancha en la 32 edición de Fitur pasará al recuerdo por la considerable reducción de su espacio, pero también por la satisfacción de haber superado los 50.000 visitantes al stand y ser foco de interés de diversos actores, empresarios, famosos y políticos.

Tras cinco días de frenética actividad, el Gobierno presidido por María Dolores de Cospedal ha superado, según aseguran sus representantes, «muy satisfactoriamente» su primera gran cita de promoción turística.

Si bien, han tenido que enfrentarse a numerosas críticas sobre la austeridad del espacio, de apenas 520 metros cuadrados, lejos de los 3.000 de años anteriores, una reducción motivada por la merma del presupuesto respecto a 2011 en 850.000 euros, hasta los 350.000 euros.

El stand castellanomanchego ha acogido cada día un incesante goteo de presentaciones turísticas de diversos municipios, un total de 38, y ha conseguido establecer contactos con más de treinta empresas, relacionadas, en su mayoría, con las nuevas tecnologías.

Las principales alegrías en materia de negocios han llegado desde Sudáfrica, pues una de sus regiones, que dice parecerse bastante a la castellanomanchega, ha ofrecido establecer un intercambio de turistas e incluso llegar al hermanamiento.

Y también desde Isla de Pascua (Chile), muy interesada en la región y que, para demostrarlo, en el último día de feria ha traído hasta el stand castellanomanchego a tres de sus artistas que han realizado una pequeña muestra de uno de sus bailes típicos. De hecho, la de los chilenos ha sido la única representación in situ que ha habido en esta edición en el espacio regional, por la falta de espacio, atractivo que se ha sustituido por otros, como el reparto de algunos dulces y comidas típicas de la tierra o la presencia de ilustres personajes.

Dulces típicos

En materia gastronómica, el buen sabor de boca lo dejaron el primer día los «bizcochos borrachos» de Guadalajara y el último día dos dulces de la provincia toledana, las «mangas» de Lagartera y los «yelmos de Don Quijote» de Ugena.

Entre medias, ha sido habitual ver en el stand regional, como no podía ser de otra manera, botellas de vino, aceite, botes de miel, jamón y queso manchego.

Precisamente, para este último, el queso manchego, el actor Juan Echanove, uno de los rostros más populares que ha pasado por el stand, ha pedido la declaración de Patrimonio de la Humanidad.

Como a Echanove, los exconcursantes de «Pekín Express» Manuel y Engracia, habituales en el espacio regional, han demostrado que les gusta la comida de la tierra y se han convertido en verdaderos embajadores de Castilla-La Mancha improvisando un almuerzo manchego en el penúltimo día, cuando se abrieron las puertas a todo el público.

La belleza al stand ha llegado de la mano de Félix Ramiro, que vino acompañado el primer día de cuatro de sus modelos, entre ellos, el Míster España toledano, Diego Otero.

También numerosos empresarios han recorrido el stand castellanomanchego, entre ellos, el presidente de la patronal, Ángel Nicolás, así como los dueños de importantes establecimientos de la región.

Políticos no han faltado. La primera fue la presidenta regional, María Dolores Cospedal, que inauguró el stand, acompañada del presidente de Ifema, José María Álvarez del Manzano, con un discurso de apoyo al sector turístico y con la habitual premisa de que austeridad y eficacia son compatibles y necesarias en estos tiempos.