SUCESOS

Los estudiantes violentos proceden de Madrid, Murcia, Logroño o Guadalajara

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CUENCA

Los estudiantes de entre 19 y 24 años identificados la semana pasada por la Policía Nacional vinculados con los actos vandálicos en entidades bancarias, establecimientos comerciales y la sede de PP de Cuenca proceden de varias comunidades autónomas españolas, como Madrid, Murcia y La Rioja, pero también hay de Guadalajara y Cuenca. Además, podrían tener relación con el único imputado por los sucesos, otro joven de 26 años que tras tomarle declaración quedó en libertad la misma madrugada. El Juzgado de Guardia de Cuenca está tramitando los atestados de la Policía Nacional por los sucesos acontecidos.

A los identificados se les acusa de una «falta de deslucimiento de bienes inmuebles ya que todos ellos mostraban las manos con restos de pintura de los colores de las pintadas así como restos de cola blanca», según informó ayer al ser preguntado por este asunto el subdelegado del Gobierno en Cuenca, Ángel Mariscal, quien precisó que el único detenido portaba una plantilla con la figura de un buitre, pintada que apareció en la sede del PP, que ya ha llevado a cabo la limpieza de todos los insultos. Según Mariscal, se trata de un grupo que aprovechó las movilizaciones para perpetrar actos vandálicos al tiempo que desvinculó estos hechos con las manifestaciones del pasado 29 de febrero en la capital.

También se ha identificado a varias personas, precisó Mariscal, como «presuntas autoras de los desórdenes públicos» que tuvieron lugar en el edificio de la Delegación de Educación de la Junta en Cuenca, donde los jóvenes rajaron sillones, tiraron huevos y rompieron tablones. En este sentido, la Delegación de Estudiantes del Campus de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en Cuenca condenó los actos vandálicos de protesta y defendió las actitudes pacíficas frente a los provocadores. En un comunicado, la Delegación reveló también que el pasado 29 de febrero se produjeron alborotos en el interior de algunas clases de la sede universitaria a las que un grupo de personas accedió e intentó boicotearlas «con golpes, gritos e insultos hacia los presentes». Los estudiantes pidieron que «no se generalice» la actitud de los exaltados a todo el colectivo universitario.