A la espera de un nuevo milagro

Con muchos problemas tanto en lo deportivo como en lo económico, el Albacete intenta agarrarse a Segunda

ALBACETE Actualizado:

El Albacete Balompié vive en la actualidad momentos de angustia e inquietud tanto en el apartado deportivo como en el económico. Con 14 millones de euros de deuda oficial, la plantilla de futbolistas se ha resentido en su capacidad y calidad para afrontar una competición tan exigente como es la Segunda División del fútbol español. Situado en la penúltima posición en la clasificación y con 11 jornadas por delante, el milagro de la salvación del descenso se presenta muy complicado, aunque en el mundo del fútbol se han visto circunstancias más imprevisibles.

Con todo, el principal escollo a salvar es el económico ya que el concurso de acreedores que pende sobre el club albaceteño resta posibilidades de refuerzos deportivos para mejorar el rendimiento de un equipo que ha tenido seis entrenadores en las dos últimas temporadas. Demasiados técnicos para un equipo que no ha sido reforzado de forma adecuada y, en ciertos momentos, muy influenciado por agentes externos.

Época gloriosa

El Albacete Balompié vivió su etapa más gloriosa con el binomio Rafael Candel-Benito Floro, presidente y entrenador respectivamente, de un equipo inolvidable, al que se le conoció popularmente como «El Queso Mecánico».

Durante cinco temporadas consecutivas, desde 1991 a 1996, el equipo blanco permaneció en la elite del fútbol español hasta su descenso a Segunda División.

Tras nueve temporadas consecutivas en la División de Plata, vuelta al esplendor de la «Liga de las Estrellas» tras un ascenso brillante culminado en «La Romareda» de Zaragoza. Sin embargo, este periplo en la elite solo duró dos temporadas ya que en la campaña 2003-2004, el equipo descendió de nuevo a la Segunda División. Y en ella está todavía, a pesar de que negros nubarrones acechan con el descenso de categoría.

Hace 22 temporadas que el Albacete Balompié no pisa la Segunda División B, una categoría a la que llaman ruinosa, tanto en el apartado deportivo como en el económico, ya que ni es atractiva ni rentable.

Queda poco tiempo para rectificar y evitar el desastre. Rafael Candel Jiménez, que fue presidente por primera vez en 1988, hizo un Albacete fuerte en lo deportivo, con una plantilla excepcional, y en lo económico consiguió un patrimonio nunca visto en el Club Albacete Balompié. Tiene ahora un tema espinoso que resolver.

Segundas partes

Dice el refrán que «segundas partes nunca fueron buenas». Parece que este dicho popular se puede cumplir con la vuelta de Rafael Candel a la presidencia del Albacete Balompié en el verano de 2009. La gestión de los últimos presidentes y sus directivas no habían tenido mucho éxito en las ultimas temporadas, ya que fueron un «vía crucis» tanto en lo deportivo como en lo económico. Candel dio un paso adelante apoyado por los accionistas, y volvió a la presidencia para sacar al Club de la situación tan complicada en la que estaba.

En el apartado económico, el club entró en la llamada Ley de Concurso de Acreedores, con una deuda estimada de 14 millones de euros aproximadamente. Lógicamente este desastre financiero, repercutió en el tema deportivo la temporada pasada, ya que el equipo se salvó del descenso en la última jornada de Liga, casualmente en el estadio «Cartagonova» de la vecina ciudad de Cartagena. Al mando del equipo estaba David Vidal, veterano entrenador gallego que obró el milagro. De hecho, Candel quiso renovar a este dinámico técnico, pero «el brujo» no quiso aceptar las condiciones deportivas y económicas que le ofrecieron.

Y esperando repetir el milagro, el Albacete volvió a llamar esta temporada a Vidal, para que tomara el relevo del destituido Antonio Calderón. Tras seis partidos disputados, el equipo no ha reaccionado por lo que ha sido relevado por Mario Simón, entrenador del segundo equipo, a falta de 11 jornadas para la conclusión del Campeonato. La salvación está muy, pero que muy complicada.

Así están las cosas para un club que parece hundido, y que está con un porcentaje muy alto de perder la categoría. Pero Candel no se rinde y ha manifestado que su intención es seguir en el club, pase lo que pase.

El futuro está en lacantera

Con el déficit económico actual, todo apunta a que la solución pasa por llevar a los jóvenes futbolistas de la cantera al primer equipo del «Carlos Belmonte». Tampoco es cuestión de volverse locos, pero para aliviar la situación económica no hay más solución que echar mano de contratos más bajos de los jugadores del filial y combinarlos con una columna vertebral de futbolistas veteranos y cotizados.

En otros clubes esta solución funciona, aunque hay que hacerlo con talento para aprovechar la ilusión emergente de los chavales que tengan cualidades futbolísticas. El filial del Albacete pelea ahora con el Toledo para conseguir el título de campeón de Tercera División. Con el ascenso de Mario Simón al primer equipo, al Albacete B lo dirigirá un ilustre veterano: Yoyo Ocaña. Se esperaba que el relevo hubiese sido Catali, pero el «Queso Mecánico» está solo en el recuerdo y Catali ha dejado el club.