La calle Carretería seguirá cortada al tráfico «sine die» para «atraer turismo»
Las vallas informativas desaparecerán de la calle - I. P.

La calle Carretería seguirá cortada al tráfico «sine die» para «atraer turismo»

Hace un mes que se cerró a los vehículos y no se descarta que tampoco puedan pasar los autobuses

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CUENCA

«No es un capricho, sino una necesidad». De esta forma justificó ayer el concejal de Seguridad y Movilidad, Gregorio Sebastián, la decisión del Ayuntamiento de Cuenca de mantener cerrada al tráfico «por tiempo indefinido» la calle Carretería, la principal zona comercial de la ciudad y un eje fundamental para circular por el centro de la capital. El corte se produjo la víspera de la Navidad como experiencia piloto para disfrutar de un «centro comercial abierto» en la época que se producen más compras de todo el año. Se programaron incluso actividades infantiles para atraer a jóvenes y mayores. La experiencia fue positiva, según el concejal, por lo que el Consistorio se ha visto en la obligación de avanzar en la construcción de una ciudad más «amable con el peatón».

El objetivo es que Carretería mejore notablemente su imagen mediante la puesta en marcha de un «plan de embellecimiento» en el que ya se está pensando, aunque de momento no hay recursos económicos para hacerlo. Habrá que esperar para la pavimentación, las zonas ajardinadas y las nuevas luces. De momento desaparecerán las vallas que ahora informan que el acceso al tráfico rodado está prohibido. También se quiere atraer el turismo, un sector fundamental para la provincia de Cuenca.

Un mes después

Desde que el 17 de diciembre se produjo el corte, no se han detectado problemas en la circulación del tráfico más allá de los habituales en el Parque de San Julián, aseguran desde el equipo de Gobierno. «Hay que cambiar la mentalidad», aseveró Sebastián, quien adelantó que en los próximos días, si el tiempo lo permite, se va a modificar la señalización horizontal y vertical de las calles Alonso Chirino y General Fanjul para mejorar la fluidez del tráfico hacia la calle Aguirre. Se colocará además un «stop» en la calle Ramón y Cajal.

Asimismo, no se descarta en el futuro desviar el transporte urbano para que los autobuses no pasen por Carretería, aunque eso se aplicará en caso de que así se decida en el nuevo pliego de condiciones que el equipo de Gobierno está redactando. El transporte que actualmente se ofrece a los ciudadanos deja mucho que desear según reconoce. También se estudia la posibilidad de regular la carga y descarga.

La medida de hacer peatonal esta calle la han estudiado varios alcaldes durante los últimos años. Sin embargo, no ha sido hasta ahora cuando se está poniendo en práctica de una manera más continuada.

En cualquier caso, como la intención no es tomar decisiones irreversibles sin tener en cuenta todas las opiniones, indicó Sebastián, el próximo jueves mantendrán una reunión con los comerciantes de la zona para conocer su valoración y recoger sus propuestas. También se mantendrán encuentros con otros colectivos sociales para conocer sus inquietudes.