Mauricio Martínez y María Arribas optan este domingo a la reelección en sus municipios: Valdarachas (Guadalajara) y Castejón (Cuenca)
Mauricio Martínez y María Arribas optan este domingo a la reelección en sus municipios: Valdarachas (Guadalajara) y Castejón (Cuenca) - ABC

Veteranos y noveles en la política

Mauricio Martínez lleva desde 1972 en el sillón municipal de Valdarachas. Vuelve a presentarse por el PP, al igual que la edil más joven de España: María Arribas, que quiere revalidar el cargo al que llegó con tan solo 18 años en Castejón

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Apesar de su avanzada edad, 87 años, Mauricio Martínez Manchón, no piensa en jubilarse como alcalde de Valdarachas, un pequeño pueblo de 40 habitantes, en plena serranía de Guadalajara. Llegó al cargo en la época de Francisco Franco, concretamente en el año 1972. Su historia política arrancó un día de marzo, cuando al regresar de trabajar en el campo, se encontró con que era requerido por el Gobernador Civil, quien le nombró como la máxima autoridad del municipio. En aquella época representaba al Centro Democrático Social (CDS), luego optó por las siglas de Alianza Popular hasta llegar a militar en el Partido Popular, formación con la que concurre este domingo a los comicios del 26-M.

A través de la línea telefónica, la voz de Mauricio resuena con vehemencia e insiste en que presentarse nuevamente a la alcaldía y, tras 47 años en el cargo, no estaba entre sus prioridades. Pero él es un hombre de convicciones y no va a permitir que lleguen «los otros al cargo», explica. Además, ha argumentado que ningún vecino quiere optar al sillón municipal porque «no pagan un duro y ellos no van a dejar su trabajo para estar en el ayuntamiento».

Mauricio reconoce que durante estos años ha tenido que «poner dinero» para desempeñar las labores como alcalde, pero eso no ha sido un inconveniente para este panadero y agricultor ya jubilado, que se muestra satisfecho por defender los intereses de sus vecinos. Si gana este domingo, se convertirá posiblemente en el regidor con más años en un ayuntamiento (superará el medio siglo). «Si no me muero antes, cumpliré 51 años de alcalde», ha afirmado.

Votar a la persona

El edil de Valdarachas enumera las prioridades de su nuevo mandato. Porque él no tiene ninguna duda: «volveré a ganar porque en pueblos tan pequeños como el nuestro, los vecinos votan más a la persona que a las siglas políticas», indica.

Durante sus primeros días de gobierno quiere arreglar de nuevo las calles porque «están muy fastiadas» y limpiar el arroyo. Para conseguirlo, dice, seguirá pidiendo a la Diputación provincial de Guadalajara y al Gobierno de Castilla-La Mancha «más inversiones» para que municipios como el suyo no se queden vacios.

Este octogenario sostiene que los cambios en el pueblo «se han notado» durante su mandato. Ha llegado el agua a las casas, se han instalado farolas en todas las calles, han mejorado los caminos, el cementerio, la torre de la iglesia y la puesta a punto del consistorio. Una queja: que la autovía de la Alcarria «se ha quedado en nada», se lamenta el veterano alcalde, que ve con muy buenos ojos, la llegada de jóvenes a los cargos políticos. «Son el futuro de nuestro país que necesita seguir avanzando».

Joven y comprometida

Y, precisamente juventud y energía es lo que desprende María Arribas López, que concurre a estos comicios por las siglas del Partido Popular. Contactar con ella no fue fácil aunque después de mucho insistir, María accede a contar su historia y a recordar cómo llegó a ser alcaldesa con tan solo 18 años.

Todo comenzó en las elecciones municipales de 2015, cuando llegó al sillón del Consistorio de Castejón (Cuenca, 150 habitantes), convirtiéndose así en la primera mujer en ese cargo y en la política más joven de España.

«En la lista a la candidatura al Ayuntamiento de Castejón yo no iba como número uno», ha explicado Arribas, (ahora con 22 años). «Pese a ello, salí elegida, pues en mi pueblo rige el sistema de listas abiertas y yo accedí a que mi nombre apareciera en la lista con la condición de que el más votado fuese el que se quedara como alcalde del municipio, cosa que hasta la fecha no se había producido». En su mente jamás estuvo la idea de convertirse en alcaldesa, algo que acabó ocurriendo aquel 24 de mayo del 2015.

Desde el momento en el que juró el cargo, Arribas se ha sentido muy arropada por los suyos. «Mis padres Emiliano y María Esther confiaron en mí, me apoyaron y ahora lo siguen haciendo. Ellos y mi hermana (Esther, 21 años) son los que tienen el mérito. Y les estaré siempre agradecida por ello».

El hecho de que Castejón sea uno de los pueblos más pequeños de la provincia de Cuenca tiene sus desventajas, pero también tiene muchas virtudes. Una de ellas es la íntima proximidad con los vecinos, con los que departe los fines de semana y a los que les gusta escuchar para corregir las deficiencias que tiene este pequeño municipio, donde nació y reside junto a su familia. María compagina su actividad política con sus estudios de Derecho y Administración de Empresas en el campus de Cuenca, en la Universidad de Castilla-La Mancha.

Como flamante alcaldesa de Castejón, promulgó una medida sin precedentes en su pueblo, con eco en la prensa nacional. Retiró la nomenclatura franquista de las calles y avenidas del pueblo. La medida se consolidó en junio del 2016, cuando las calles Generalísimo Franco, General Mola y José Antonio Primo de Rivera fueron cambiadas por calle Mayor, calle del Arco y calle de El Cantón. Recordó que la petición y promulgación de estos cambios «respondió a la voluntad popular desde que se aprobó la Ley de Memoria Histórica», afirmó.

Perales y algo más...

Otra medida que adoptó en la pasada legislatura y que puso a su municipio en la agenda artística española fue haber nombrado al cantante José Luis Perales como Hijo Predilecto. El compositor de «Un velero llamado libertad», nació en esta pequeña localidad que además cuenta con un mirador con su nombre. La ceremonia se celebró en 2017, en un acto al que asistieron numerosos vecinos e invitados.

También recuperó la enharinada (una tradición que consiste en salir a las calles y espolvorear con harina a todos los vecinos), actividad que desarrollaban las botargas, personajes pintorescos de La Alcarria.

La regidora ha asegurado que el carnaval de su pueblo es ahora más colorido y se han cambiado los nombres de los personajes, Así, la figura femenina se llama ahora «Campanita» y al personaje masculino, en vez de Botarga se les llama «Blasillos», en alusión al patrón de Castrejón, San Blas.

Desde una política de cercanía ha conseguido —con el consenso de todos los concejales (tres del PP y dos del PSOE)— mantener el servicio activa la línea de autobuses que comunica el pueblo con la capital, el centro de salud, pavimentar las calles, arreglar los caminos y el colegio, que junto a la peluquería y dos supermercados dan otras alternativas a los castejoneros. Una población en la que un 60 por ciento son jubilados y mayores que requieren de una atención más especializada. Por eso, no duda en vaticinar que este 26-M volverá a revalidar su cargo y en arrebatarle un edil al PSOE, «para seguir dando respuesta a sus necesidades», dijo.

De cara a la próxima legislatura, María reivindica más inversiones para el pueblo, ya que Castejón pertenece a la Asociación de Municipios Ribereños y necesita seguir con los proyectos puestos en marcha en este mandato, un gobierno joven pero con futuro.