Vargas Llosa: Hasta hace poco España era historia feliz en tiempos modernos

Vargas Llosa: Hasta hace poco España era historia feliz en tiempos modernos

MERCEDES MARTÍNEZ|
ALBACETEActualizado:

El escritor peruano, Mario Vargas LLosa, fue investido ayer Doctor Honoris Causa por la Universidad de Castilla-La Mancha, un acto que estuvo presidido por el rector, Ernesto Martínez Ataz y el presidente del Gobierno regional, José María Barreda, entre otras personalidades políticas y sociales de la región.

Previamente celebró en el campus albaceteño varios encuentros, uno «muy gratificante» con jóvenes estudiantes de Secundaria que habían escrito unos trabajos sobre la obra del universal escritor y que fueron seleccionados como los mejores dentro del programa «Conociendo a Vargas Llosa», y otro con los medios de comunicación de la provincia, con quienes celebró una charla distendida para hablar, entre otros temas, de la cultura del libro y la situación actual de España en unos momentos de «crisis económica muy profunda».

En este sentido afirmó que España hasta hace poco era «la historia feliz de los tiempos modernos», pero años después, la España próspera se enfrenta a una situación complicada «que exige creatividad, colaboración y audacia, además de no retroceder en lo ganado».

Explicó que «viendo lo que ocurría en los Balcanes, las matanzas en Bosnia, el terrorismo en Chechenia, las barbaridades del comandante Chávez en Venezuela, uno miraba a España y decía: pues aquí hay una historia feliz, un país que pasa de una dictadura a una democracia; de ser una sociedad subdesarrollada a una sociedad moderna, próspera». Y añadió que hay que tener muy presente que «lo que se gana en años, en este mundo globalizado se puede perder en semanas o en días, y hay que mantenerse alerta».

El escritor consideró que la situación en España es «mucho menos grave» que la de Grecia o Portugal, pero es también«muy delicada». Aún así,«no hay que abandonarse al pesimismo» sino «afrontar el futuro con optimismo».

En un campo que conoce a la perfección, la literatura, reconoció que tiene la sensación de que se vaya a «abolir la cultura del libro» por las nuevas tecnologías. «No tengo nada en contra de las nuevas tecnologías pero creo que la cultura del libro no puede desaparecer porque ello causaría un enorme empobrecimiento a la civilización», subrayó. Añadió al respecto que «el libro no se puede reemplazar por la figura de las imágenes» porque «el libro es un ingrediente indispensable de la cultura de la libertad».

Sobre la influencia de la crisis en el mundo literario, Vargas Llosa se mostró muy optimista al afirmar que para la cultura y la creatividad literaria, «las crisis son fecundas». Asimismo, opinó que las Universidades deberían ser «el gran laboratorio de las ideas» y destacó que es indispensable que las universidades, cada vez más, trabajen en mayor sintonía con el conjunto de la sociedad.«A diferencia de los poetas, de los escritores, de los músicos,las Universidades no pueden permitirse el juego de la irrealidad, no pueden vivir en un mundo de fantasía», recalcó.

La investidura al escritor peruano coincidió con la celebración en el campus de Albacete del Bicentenario de la Independencia de las Repúblicas Iberoamericanas, que en esta ocasión se dedicaron a Perú.