Uno de los tramos del trasvase del Tajo al Segura, a su paso por Tobarra (Albacete)
Uno de los tramos del trasvase del Tajo al Segura, a su paso por Tobarra (Albacete) - Greenpeace

Trasvase Tajo-Segura: alegría en Castilla-La Mancha y nerviosismo en Levante

Nacho Hernando destaca que «ahora el Gobierno de España es sensible con los planteamientos hídricos» de la región

ToledoActualizado:

Parece que las aguas del trasvase Tajo-Segura están revueltas en los últimos días. Pero esta vez el malestar no se está produciendo en Castilla-La Mancha, como viene siendo costumbre, debido a las derivaciones hídricas mensuales que el Gobierno de España aprueba con destino al Levante. En esta ocasión, la inquietud viene de la Región de Murcia y de la Comunidad Valenciana.

El primero en mostrar su disconformidad fue el miércoles el presidente de Murcia, Fernando López Miras, tras la reunión que mantuvo con la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, un encuentro del que dedujo que el Gobierno de España tiene un «plan claro» para cerrar el trasvase Tajo-Segura. López Miras informó de que Ribera le comunicó que firmó el decreto por el que este mes no enviará los 12,5 hectómetros cúbicos de agua para regadío que permiten hoy las existencias de la cabecera del río, por lo que solo llegarán 7,5 de los 20 posibles y para abastecimiento doméstico, como ya informó ABC.

Teresa Ribera respondió ayer al presidente de Murcia y calificó de «irresponsables» sus declaraciones. Precisamente, ayer mismo el Boletín Oficial del Estado publicó la orden que autoriza para este mes de noviembre el trasvase de 7,5 hectómetros cúbicos a través del acueducto Tajo-Segura. La Comisión Central de Explotación del Trasvase aprobó el pasado día 20 de noviembre dicha transferencia de caudales desde los embalses de cabecera de Entrepeñas y Buendía. La resolución, firmada por la ministra de Transición Ecológica, señala que las lluvias en la cuenca del Segura durante este mes están teniendo consecuencias importantes en la zona del campo de Cartagena, afectando, de manera significativa, a las infraestructuras del postrasvase que necesitarán reparación durante al menos 2 meses.

Recurso desde Valencia

A las quejas del presidente de Murcia ayer se sumó el president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, quien anunció que va a instar a la Abogacía de la Generalitat para que presente un recurso contencioso contra la orden que autoriza para este mes un trasvase del Tajo al Segura de 7,5 hectómetros cúbicos. Puig hizo este anuncio durante la sesión de control parlamentario en Les Corts Valencianes, donde la portavoz del PP, Isabel Bonig, le pidió que actúe ante la eliminación de 12,5 hectómetros del trasvase Tajo-Segura que le correspondía a la Comunidad Valenciana y que acuda a los tribunales.

Y es que parece ser que, por esta vez, se han cambiado las tornas, ya que en Castilla-La Mancha este cambio de discurso en materia hídrica ha sentado muy bien. Fue ayer el portavoz del Ejecutivo autonómico, Nacho Hernando, el que dio su opinión al respecto en su rueda de prensa semanal del Consejo de Gobierno. «Es evidente que en esta legislatura hemos avanzado más en materia de agua que probablemente en los 35 años de vida que tiene Castilla-La Mancha», afirmó.

A juicio de Hernando, «ahora, a raíz de la postura de este Gobierno en defensa de los intereses hídricos de Castilla-La Mancha y a raíz de la reunión que mantuvieron el presidente Emiliano García-Page con el presidente de España, Pedro Sánchez, ha habido un cambio sustancial». «Nunca antes —recordó— se había escuchado al Gobierno de Castilla-La Mancha de esta manera ni se le había hecho caso. Prueba de ello es el grado de nerviosismo y el grado de decibelios e insultos provenientes de Murcia».

Sin embargo, aseguró que la posición de Castilla-La Mancha es de «coherencia basada en datos científicos y en el sentido común. No es un capricho, una batalla política ni un eslogan, sino que es la voluntad de encontrar una solución a un problema estructural, y vemos cómo el Gobierno de España está siendo sensible y está actuando de manera consecuente con los planteamientos que le hemos trasladado». «Nunca antes —insistió— un ministro o una ministra del Gobierno de España había dicho a un presidente de Murcia que su plan era frenar el trasvase. Sin aspavientos, sin declaraciones incendiarias, sin ningún tipo de referencia a “guerra de guerrillas”, aquí se está haciendo un trabajo serio y responsable, incluso empático con las necesidades del Levante, ya que si necesitan agua subvencionada al mismo precio que la del trasvase, a través de las desaladoras, nosotros apoyaríamos ese planteamiento», concluyó.