Una de las partes del mosaico de la ermita de Luciana, en Terrinches (Ciudad Real)
Una de las partes del mosaico de la ermita de Luciana, en Terrinches (Ciudad Real)

Terrinches licita la restauración del mosaico romano del siglo IV d.C. de la ermita de Luciana

El inmueble está declarado Bien de Interés Cultural y las obras podrían comenzar en febrero de 2019

Ciudad RealActualizado:

El Ayuntamiento de Terrinches (Ciudad Real) ha publicado el pliego de condiciones para las obras de restauración y consolidación del mosaico romano que apareció en 2009 durante las prospecciones arqueológicas para la construcción del polígono industrial La Hoya en 2009 y las obras para rehabilitar el entorno de la ermita de Nuestra Señora de Luciana, inmueble declarado Bien de Interés Cultural. Las obras podrían comenzar en febrero de 2019.

Se trata de la primera fase del proyecto para reconstruir este vestigio arqueológico que cuenta con un presupuesto de 23.000 euros, gracias a una subvención de la Asociación de Desarrollo del Campo de Montiel y Campo de Calatrava Tierras de Libertad, que gestiona ayudas Leader, ha informado en nota de prensa el Consistorio.

El expediente incluye actuaciones para eliminación de depósitos, raíces y tierra del mosaico pavimental; recogida y clasificación de las teselas sueltas en el mosaico; definición de los planos y cortes del calco del mosaico pavimental; consolidación del soporte de cal y arena e inyección de mortero; consolidación de las teselas sueltas del mosaico con imprimación de resina acrílica; eliminación de depósitos blandos y protección del mosaico contra las humedades.

Este mosaico romano apareció en 2009 durante una peritación arqueológica realizada con motivo de la adecuación del entorno de la ermita de Nuestra Señora de Luciana y del polígono industrial de la localidad.

No fue hasta 2016, con la autorización de la Consejería de Educación y Cultura, cuando se hizo una primera intervención para documentar y sondear sus límites, pero debido al mal estado del pavimento, afectado por las labores agrícolas y la erosión como consecuencia del daño producido por las raíces de los árboles plantados en su alrededor, solo se pudo documentar una primera parte.

Posteriormente, en una ampliación de la campaña se halló un pavimento musuario construido con teselas bicromas de caliza blanca y pizarras de color gris azulado junto con motivos de tipo geométrico a base de círculos y franjas decorativas que podrían pertenecer a una gran sala (oecus) y cuyas figuras podrían estar relacionadas con una escena de caza.

Según los datos obtenidos, se podría constatar que el momento principal de uso de esta villa romana, conocida como 'El Calvario', fue del siglo IV después de Cristo.