Palacio de Benacazón, sede de la Fundación CCM en Toledo
Palacio de Benacazón, sede de la Fundación CCM en Toledo - Ana Pérez Herrera

El TSJ sentencia que el despido de tres trabajadores de la Fundación CCM fue improcedente

En marzo de 2017, el juzgado de lo social número 2 de Toledo dio la razón al sindicato CCOO

ToledoActualizado:

El sindicato CCOO ha informado este lunes de que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha rechazado los recursos de Liberbank, Banco CCM y Fundación CCM y ha ratificado la sentencia del Juzgado de lo Social número 2 de Toledo que declaró improcedentes los despidos de tres trabajadores de dicha fundación y condenó a las tres entidades del grupo a abonar las indemnizaciones de forma solidaria, pues las tres constituían un «grupo de empresas patológico de carácter laboral, promiscuo y fraudulento».

En nota de prensa, el sindicato ha indicado que los tres trabajadores de la FCCM en Toledo fueron despedidos a finales de 2015, en el marco, aunque independientemente, del Expediente de Regulación de Empleo «por causas económicas», mediante el que la Fundación, con centros de trabajo en Toledo, Albacete y Cuenca, se deshizo de toda su plantilla sin abonar ninguna indemnización a los trabajadores, alegando «iliquidez».

«En marzo de 2017, el juzgado de lo social número 2 de Toledo dio la razón a CCOO y declaró improcedentes los despidos de las tres personas adscritas a los centros de trabajo de la FCCM en Toledo, condenando solidariamente a la Fundación Caja Castilla-La Mancha, Banco Castilla-La Mancha y Liberbank a optar por readmitir o indemnizar a los despedidos, a lo cual el abogado de la Fundación CCM recurrió y ahora el TSJCM rechaza este recurso y los presentados por el Banco CCM y Liberbank», ha explicado el sindicato.

Según CCOO, el alto tribunal ratifica todos los hechos probados en la sentencia del Juzgado de lo Social de Toledo, rechazando «por su completa inutilidad» la pretensión de revisar alguno de ellos planteada en sus recursos por la FCCM, el BCLM y Liberbank.

Rechaza también la revisión de los fundamentos de derecho que reclamaban los recurrentes, «cuyo objetivo fundamental era negar que formaban un 'grupo patológico de empresas de carácter laboral', a fin de no tener que asumir solidariamente las indemnizaciones que correspondían a los tres trabajadores, en conjunto más de 260.000 euros, y cargárselas exclusivamente a la Fundación, que ya dejó de pagarlas en su momento por su supuesta situación de 'iliquidez'».

Aunque tanto el juzgado de lo Social como el Tribunal Superior de Justicia recogen como hechos probados que la Fundación sufrió efectivamente «situaciones transitorias de iliquidez», añaden que «no obstante, la entidad no tiene ningún problema patrimonial ya que dispone en su activo no corriente con elementos suficientes para hacer frente a todas sus deudas».

El sindicato considera que, a juicio del alto tribunal, la «iliquidez» se explica por la «progresiva descapitalización» sufrida por la Fundación debido a que asumía gastos que le imputaba el Banco de Castilla-La Mancha y que no se correspondían con su actividad fundacional.

La sentencia, según CCOO, también recoge entre los hechos probados que, en el año 2011, la Fundación realizó pagos por importe de 1.474.005,56 euros que no corresponden a la actividad fundacional y en el año 2012 pagos por dicho concepto por importe de 4.595.107,51 euros. «La acumulación de pérdidas de la Fundación debido a estas prácticas terminó por provocar el cese de su actividad», han criticado.

Por ello, el sindicato cree que esta sentencia «no solo hace justicia con tres trabajadores a los que la Fundación dejó en la calle 'con una mano delante y otra detrás', sino que desentraña las relaciones promiscuas y las perversas actuaciones mediante las que el Banco de Castilla-La Mancha-Liberbank descapitalizó a la Fundación CCM».