En primer término, Félix Antolín Diego, Manuel González Ramos y Carlos Ángel Devia
En primer término, Félix Antolín Diego, Manuel González Ramos y Carlos Ángel Devia - Policía Nacional

«La Policía Nacional representa la esencia de lo español»

La Jefatura Superior de Policía de Castilla-La Mancha conmemora el 195 aniversario de la creación del cuerpo

ToledoActualizado:

A sus 65 años, Manuel Escribano López acaba de jubilarse, tras su paso por la segunda actividad, después de 40 años como policía. Este toledano estuvo destinado en Madrid, protegiendo a autoridades, durante la mayor parte de su carrera profesional. «Si volviera a nacer, sería policía otra vez», afirma.

Ángel Martín Navero también tiene 65 años. «Soy un jubilado forzoso, por edad», recalca, al igual que Manuel. Ingresó en la Policía hace más de 40 años, en 1977. Trabajó en la capital de España, en Málaga y en su población natal, Aranjuez. «Entras en la Policía como un medio de vida, te va gustando y le coges cariño a la profesión», explica Ángel, quien trabajó en la Policía Científica y en una oficina de denuncias.

Manuel y Ángel recibieron este jueves un diploma cada uno por su dedicación profesional. Ocurrió durante el acto, en la Jefatura Superior de Policía de Castilla-La Mancha, para conmemorar el 195 aniversario de la creación del cuerpo, en 1824.

El delegado del Gobierno en la región, Manuel González Ramos; el jefe superior de Policía, Félix Antolín Diego, y el subdelegado del Gobierno en Toledo, Carlos Ángel Devia, entregaron también otras 17 condecoraciones a otros tantos agentes por su dedicación al servicio policial: dos placas (por 35 años de servicio), 7 encomiendas (por 30 años), 4 cruces (por 25 años) y 6 medallas (por 20 años en el cuerpo).

«Espejo de nuestra sociedad»

Antes de la entrega de esos reconomientos, Félix Antolín Diego había abierto su breve alocución, de dos minutos, con una sentencia: «El legado histórico es de un incalculable valor y nos obliga a ser ejemplares en nuestras actuaciones». Luego afirmó que «a día de hoy, la Policía Nacional representa la esencia de lo español». «Lo representa en su espíritu de sacrificio, en su responsabilidad, en su profesionalidad ante el deber y en su lealtad a los valores constitucionales», añadió. La Policía «es un espejo de nuestra sociedad y de lo que es nuestra España actual», aseguró.

En una mañana fría en la ciudad, el delegado del Gobierno subrayó el «calor» humano en el pabellón de deportes donde se desarrolló el acto. González Ramos principió su discurso explicando el origen del cuerpo. «Fue la necesidad de dotar a las ciudades españolas de una estructura moderna la que determinó que, el 13 de enero de 1824, el rey Fernando VII dictase la real cédula en la que se creaba la Policía General del Reino».

Tuvo asimismo un recuerdo para los muertos a manos de ETA y, en concreto, los policías asesinados en las últimas cuatro décadas. «En estos años de democracia ha habido momentos muy duros: el terrorismo de ETA, que mató a 183 compañeros vuestros», dijo González Ramos.

Habló igualmente de la evolución de la Policía en España: «La lucha contra el tráfico de drogas, contra la amenaza terrorista internacional, contra la violencia machista, el tráfico de personas o los ciberdelitos son algunos de los asuntos que os han llevado a la vanguardia mundial».

«Un orgullo para los ciudadanos»

En otro momento, González Ramos también aludió a la equiparación salarial, «que, por fin, se ha materializado gracias al compromiso del Gobierno de España con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado». «Un logro que era de justicia y que nos permite seguir avanzando en estos 40 años de Constitución», agregó.

Durante su discurso, hilvanado con unas «palabras sentidas y sencillas», González Ramos mentó el legado entre las generaciones de policías y se dirigió a los agentes en ejercicio: «Vosotros, los que hoy estáis aquí, habéis recibido lo mejor de vuestros compañeros». Y habló de esa gente como Manuel Escribano y Ángel Martín. «Los que se jubilaron, que lo dieron todo por España y por un trabajo que es un ejemplo a nivel mundial».

«Aunque me repita, sois un orgullo para los ciudadanos y un ejemplo a seguir», insistió, dirigiéndose al jefe superior, en particular, y a la Policía Nacional, en general.

Cerró su arenga mencionando un acontecimiento futbolístico reciente que se celebró en Madrid en diciembre: «La final de la Copa Libertadores ayudó a difundir esa buena imagen de la Policía Nacional más allá del Atlántico».