Imagen de los viñedos de Pago del Vicario con la bodega al fondo
Imagen de los viñedos de Pago del Vicario con la bodega al fondo

Pago del Vicario adquiere su madurez con la protección de la UE

Los vinos de esta bodega de Ciudad Real, que cumple 20 años, han obtenido el reconocimiento como Denominación de Origen «El Vicario»

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En 1999, coincidiendo con el ocaso del siglo XX y del segundo milenio, nacía una manera diferente de elaborar vino, la que encarna Pago del Vicario, situado en Las Casas (Ciudad Real). Hoy, cuando esta bodega cumple 20 años, se puede decir que ha adquirido su mayor grado de madurez con la protección por parte de la Unión Europea de este proyecto y de sus vinos como Denominación de Origen «El Vicario», un reconocimiento que consiguieron el pasado 6 de agosto.

Un hecho que no hace otra cosa que afianzar más la idea de esta bodega ciudadrealeña por otra forma de entender la viticultura y la elaboración de sus vinos. Para la responsable de Relaciones Externas de Pago del Vicario, Teresa Aguirre, «representa un reconocimiento a nuestra apuesta por la diferenciación y a nuestra convicción de que la innovación, también en el mundo del vino, enriquece».

Aguirre explica que desde sus inicios, en 1999, los tres factores que han definido este proyecto son el terruño, el uso de la tecnología tanto en el campo como en la bodega y la imaginación a la hora de elaborar sus vinos, que se traduce en una búsqueda por la originalidad tanto en los vinos monovarietales como en los «coupage» -vinos elaborados con una mezcla de varios tipos de uva-.

La Denominación de Origen «El Vicario» -que es la número 137 de vinos españoles protegidos y la 1.840 con la protección de la Unión Europea- es una apelación que incluye variedades de vino blanco, rosado y tinto producidos a partir de viñedos situados en las proximidades del río Guadiana. «La proximidad del río asegura a la zona de producción un clima más suave, lo que da lugar a vinos equilibrados y frescos», indicaba en su argumentación la Comisión Europea.

Pero, ¿qué es lo que hace tan peculiar este proyecto? Teresa Aguirre lo define del siguiente modo: «Las peculiaridades que hacen que las uvas de los viñedos y los vinos elaborados en Pago del Vicario sean singulares no se deben a un aspecto concreto, sino a la combinación de numerosas particularidades que, juntas y combinadas en las adecuadas proporciones, dan un excelente resultado. El hecho de que el viñedo esté situado en un paisaje entre montes, junto a la ribera del río Guadiana, con suelos calcáreos, moderadamente ligeros y poco profundos y que apostemos por técnicas de agricultura de conservación, entre otros, son factores que motivan en todos los vinos una finura y sutil complejidad junto con un equilibrio, características señaladas de vinos suaves y estructurados que se ven favorecidos por una adecuada maduración».

Imagen aérea de los viñedos y la bodega, junto al río Guadiana
Imagen aérea de los viñedos y la bodega, junto al río Guadiana

El viñedo y la bodega se encuentran localizados en el término municipal de Ciudad Real, a 9 kilómetros de la capital, a 638 metros sobre el nivel del mar, junto al río Guadiana y en las primeras estribaciones de los Montes de Toledo, próximo aguas abajo del embalse del Vicario, que es el que da nombre a este pago. La protección para esta denominación de origen abarca una extensión de 130,98 hectáreas donde se producen, en concreto, las variedades de vid de uva blanca, chardonnay y sauvignon blanc y de uva tinta tempranillo, garnacha tinta, graciano, syrah, cabernet sauvignon, merlot, petit verdot.

Consolidación y enoturismo

Actualmente, explica la responsable de Relaciones Externas de Pago del Vicario, la bodega se encuentra «en un momento crucial de su existencia, con una consolidación en el mercado y, a su vez, construyendo futuro y ampliando territorios sobre todo en el mercado internacional». De este modo, su apuesta pasa por una estrategia de posicionamiento a largo plazo y fidelización en mercados tan dispares, y a la vez, fundamentales para su crecimiento, como Estados Unidos y China.

«La riqueza y la diversidad de nuestro viñedo favorece que podamos ofrecer una amplia gama de vinos que se adapte a muy distintos gustos del mercado y con ello podamos llegar a más sitios y seguir creciendo en nuevos territorios de venta así como canales de distribución. Nuestro propósito es crear marca, mejorar el posicionamiento y fidelizar a los clientes que ven a Pago del Vicario como un referente de calidad de vino español», afirma Aguirre.

Todo este proyecto vitivinícola tan consolidado va aparejado de una amplia oferta enoturística, que convierte a Pago del Vicario como uno de los referentes, en este sentido, no solo en Castilla-La Mancha, sino también a nivel nacional. Junto al viñedo y a la bodega se encuentra un hotel de cuatro estrellas y un restaurante concebidos como unas instalaciones de fomento de la cultura del vino.

El hotel tiene 23 habitaciones y una suite, «todas ellas diseñadas para garantizar una estancia de bienestar, descanso y disfrute de los sentidos», explica la responsable de Pago del Vicario. Las habitaciones cuentan con espléndidas vistas al viñedo y al paisaje que rodea el río Guadiana. Las reuniones de empresa, seminarios y celebraciones de todo tipo también están muy presentes en el hotel, que está dotado de salones, jardines e instalaciones que posibilitan tanto una estancia de trabajo, de ocio así como también de celebración.

El restaurante, ubicado en el edificio de la bodega, brinda unas maravillosas vistas a la sala de barricas y a nuestro viñedo. Ofrece una cocina que se apoya en el producto de mercado con toques innovadores y guiños a la gastronomía tradicional. Además, entre su oferta enoturística, las visitas al viñedo y a la bodega acompañadas de degustaciones y el maridaje de su cocina con los vinos de Pago del Vicario son las actividades más demandadas. En definitiva, un placer para los sentidos.