stado en el que ha quedado la Venta de Borondo después de las labores de encalado de agosto
stado en el que ha quedado la Venta de Borondo después de las labores de encalado de agosto - AC Venta de Borondo

Nuevos trabajos para adecentar la quijotesca Venta de Borondo

La asociación cultural gestiona este Bien de Interés Cultural ha encalado sus muros y pide más actuaciones a las administraciones

Actualizado:

Lo que en 2016 empezó siendo «el sueño de una noche de verano», como el título de la obra teatral de William Shakespeare, se ha hecho realidad en la tierra por la que pasara Miguel de Cervantes. Tres años después de que la Asociación Hispania Nostra llamara la atención sobre el estado de abandono que afecta a la Venta de Borondo, en Daimiel (Ciudad Real), incluida en la Lista Roja que elabora la institución desde 2013, ahora este edificio singular aparecido en El Quijote intenta despertar del sueño de los justos gracias al trabajo y empeño de un grupo de idealistas que creó la Asociación Cultural Venta de Borondo y Patrimonio Manchego.

La Venta de Borondo está considerada como un icono de la arquitectura popular manchega del siglo XVI y, situada junto al camino Real de Murcia a Ciudad Real, fue declarada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha como Bien de Interés Cultural, en la categoría de «monumento», con fecha 13 de abril de 2007. Sin embargo, doce años después de esta declaración, el Gobierno autonómico y otras administraciones públicas no han hecho nada para devolver este edificio a su esplendor de un pasado no tan remoto.

Gran parte de esta construcción corría peligro de derrumbe, pero en 2018, gracias a la intervención de urgencia promovida por la Asociación Cultural Venta de Borondo y Patrimonio Manchego, la Venta de Borondo se salvó de una muerte anunciada. Los trabajos de restauración parcial, que contaron con una ayuda de unos 23.000 euros de Parques Nacionales de Castilla-La Mancha, el apoyo de la Fundación Soliss y de la empresa J. García Carrión, se centraron en las zonas más dañadas, como eran el torreón y el alzado oeste.

Pero cada año la Asociación Cultural Venta de Borondo y Patrimonio Manchego invierte una pequeña cantidad de dinero de sus fondos propios para ir arreglando poco a poco este edificio tan emblemático. Según informa a ABC el presidente de esta organización, David Cejudo, la última de esas intervenciones ha consistido en el encalado en el conjunto de construcciones que conforman esta venta, unos trabajos que han conllevado un gasto de unos 100 euros y que se han desarrollado durante las primeras semanas de agosto.

Trabajos de encalado en una de las partes del edificio
Trabajos de encalado en una de las partes del edificio - AC Venta de Borondo

El presidente de la asociación explica que estas labores de encalado forman parte del plan de acción desarrollado por ellos «con el objetivo de conservar y alzar la voz por la conservación de este Bien de Interés Cultural. Los trabajos se han extendido por todo el exterior del edificio principal, patio interior y gran parte de los anexos para estabilizar los muros de tapial que forman el conjunto arquitectónico y dotar del esplendor característico de las construcciones tradicionales manchegas pese a la ruina en muchos de sus elementos».

Cejudo, que es también ingeniero de edificación, señala que estos trabajos se han realizado empleando materiales tradicionales compatibles. «Se ha realizado el apagado de la cal viva con agua, varios días de espera para la una correcta hidratación de la cal y finalmente su aplicación sobre los paramentos. Un trabajo de mantenimiento realizado de manera voluntaria por la asociación que busca mostrar el potencial de este monumento cervantino y concienciar sobre su conservación efectiva».

Actividad cultural

Todas estas acciones se complementan con una actividad cultural que permite a la asociación dar a conocer la Venta de Borondo cada mes mediante una visita guiada por miembros de la misma. Estas visitas toman un carácter especial para celebrar el Día del Libro o como, por ejemplo, la observación astronómica del pasado mes de julio. Asimismo, colaboran con la comunidad educativa daimieleña, han trabajado en la digitalización de la venta en 3D mediante fotogrametría o la reedición de la novela La Venta de Borondo de José Aranda, entre otras tantas iniciativas, con las que consiguen reunir fondos que reinvierten en los arreglos del edificio.

«La Asociación Cultural Venta de Borondo y Patrimonio Manchego trabaja desde la acción cultural para concienciar sobre la conservación de nuestro patrimonio a fin de lograr que este Bien de Interés Cultura tenga un proyecto sostenible en el tiempo que garantice su conservación. Nuestra principal reivindicación es que las administraciones públicas, de manera coordinada y con un proyecto común, puedan liderar su conservación», manifiesta Cejudo, quien espera que sus palabras no caigan en saco roto.