Isidro Sánchez con Cera, su perra guia
Isidro Sánchez con Cera, su perra guia - El Eco de Valdepeñas

Isidro Sánchez, ciego y aspirante a alcalde

Invidente desde los seis años por un accidente doméstico, se presenta por el PSOE en Santa Cruz de los Cáñamos

CuencaActualizado:

Isidro Sánchez es el candidato socialista en Santa Cruz de los Cáñamos, un pequeño pueblo de Ciudad Real de poco más de 500 habitantes cercano a Valdepeñas. Sánchez es también el único candidato invidente de Castilla-La Mancha que se presenta en estas elecciones municipales. «Para gobernar un pueblo no hace falta ver, sino ideas, conocimientos y un buen equipo», explica a EP.

Según Sánchez, «las limitaciones son barreras mentales», ya que «proponiendo soluciones siempre se pueden conseguir todas las metas propuestas». Simplemente, se trata de «proponerse metas y proponer los medios necesarios para conseguirlas», pero, «en absoluto», se considera un ejemplo de superación.

El candidato socialista se quedó ciego con seis años después de un accidente domestico. Al principio le costó asumirlo, pero el apoyo de su familia fue fundamental. Ahora también cuenta con la inestimable ayuda de su pareja, Laura, y de su perra guía, Cera. «Laura es un apoyo fundamental en lo personal y mi perra guía es la que me acompaña en los desplazamientos de mi día a día», explica.

Sánchez proviene de una familia humilde: sus abuelos eran agricultores, su padre es conductor de ambulancia y su madre, ama de casa. Pese a ello, ha logrado finalizar sus estudios en psicología y tiene un máster en dificultades del aprendizaje y trastornos del lenguaje.

Hizo prácticas en una prisión, para «ver la otra cara de la moneda», trabajó con víctimas de violencia de género y en los últimos años ha estado trabajando con discapacitados intelectuales en un colegio de educación especial y en una asociación.

«Las zonas rurales están siendo muy desfavorecidas», dice sobre sus motivaciones para saltar a la aerna política. Por ejemplo, Santa Cruz de los Cáñamos ha pasado en apenas una década de tener 700 habitantes a algo más de 500. La edad media en el pueblo es de unos 80 años y el año pasado murieron 18 personas y solo nacieron dos.

«No queremos que desaparezca el pueblo», suplica, por lo que considera fundamental fomentar el empleo, en especial entre los jóvenes «para que no emigren hacia otras zonas, se establezcan en el pueblo y a partir de ahí crecer». Además, hay que mantener servicios mínimos como el consultorio y el colegio.

Sánchez dice sentirse apoyado y arropado por sus vecinos, independientemente de la ideología. De cara a las elecciones municipales del próximo domingo, no se atreve a hacer un pronóstico, pero gane o no, el propósito es «cooperar no competir» y hacer cosas por el pueblo.