El actor Guillermo Montesinos durante el rodaje en Belmonte del documental «Regresa el Cepa»
El actor Guillermo Montesinos durante el rodaje en Belmonte del documental «Regresa el Cepa» - Objetivo7

CineVolver al lugar del «Crimen de Cuenca» 40 años después

Esta película cumplirá 40 años de su rodaje en 2019. El documental «Regresa el Cepa» le rinde su particular homenaje a este filme de culto que rodó Pilar Miró

ToledoActualizado:

Los últimos rayos de sol, en pleno mes de agosto, fueron testigos silenciosos de lo que ocurrió la noche del 20 de agosto de 1910, entre los municipios de Tresjuncos y Osa de la Vega (Cuenca), cuando José María Grimaldos, apodado El Cepa (al parecer por su baja estatura y su pobre entendimiento), decidió vender lo más preciado que tenía: sus ovejas. Este hombre, analfabeto y amante del campo, trabajaba en la finca El Palomar de Francisco Antonio Ruiz, alcalde de Osa de la Vega.

Sin embargo, su vida en Tresjuncos y Osa de la Vega era un calvario. En su trabajo era objeto de continuas burlas por parte de León Sánchez Gascón, apodado «El Pastor», mayoral de la finca, y también por el guarda Gregorio Valero Contreras, apodado «El Varela», ambos con fama de anarquistas. Para huir de esa situación, cuentan las crónicas de la época, le anunció un día a su familia que se iba a tomar unos baños a «La Celadilla», unas lagunas cuyas aguas y barros con los que se embadurnan los bañistas, tenían propiedades curativas. Tras este viaje, el Cepa desapareció.

Así arranca la historia de un crimen que nunca ocurrió, de unos acusados que fueron torturados y encarcelados y de un muerto «resucitado», que lo único que hizo fue desaparecer para dar por finalizada su vida rutinaria. Esta historia, que fue escrita con gran maestría por Ramón J. Sender, en su novela «El lugar de un hombre», le sirvió a la directora de cine, Pilar Miró para filmar «El crimen de Cuenca» en el año 1979.

Pilar Miró se apoyó en el guión que escribió Salvador Maldonado, para rodar una película valiente y difícil, en la que ofreció diferentes versiones de la misma historia entre víctimas y verdugos con escenas demoledoras, como la falsa reconstrucción de los hechos o los planos fijos de las torturas, que destacaban por su crudeza y realidad.

40 años después

El resto de la historia y los acontecimientos que envuelven la historia del «Crimen de Cuenca», a sus protagonistas y a la directora será el tema recurrente del documental «Regresa el Cepa», dirigida por el director de cine y teatro, Víctor Matellano, que se podrá ver en las salas de cine en 2019, coincidiendo con los 40 años de haberse rodado esta cinta en diferentes parajes y municipios conquenses.

Cuarenta años después, Guillermo Montesinos (Castellón de la Plana, 1948), más conocido como «Willy», —que interpretó a José María Grimaldos López, el joven pastor natural de Tresjuncos, que desapareció y «resucitó» para sorpresa de las autoridades y sus propios vecinos—, vuelve a los mismos escenarios y a los lugares donde se rodó este largometraje de culto, que ha pasado a la historia del derecho español y que marcó los difíciles inicios de nuestra democracia.

Guillermo Montesinos habla de este viaje que le ha traido a las mismas localizaciones que recreó Pilar Miró. Así, ha vuelto a Belmonte, Osa de la Vega, Tresjuncos y Villaescusa de Haro, en la provincia de Cuenca, además de haber hecho parada en el municipio de Borox, en Toledo, para concluir su periplo en Madrid.

Montesinos reconoce la «emoción y satisfacción» que ha sentido al poder volver a esos lugares. Ha comprobado que los caminos de tierra y las viejas construcciones han dado paso a pueblos reconstruidos y con encanto. «Me he puesto a llorar porque soy muy sensible. Ver el castillo de Belmonte, un teatro maravilloso y un hotel donde antes solo había ruinas, las calles asfaltadas y las casas pintadas, eso no deja de emocionarte», asegura.

«Me he sentido como si volviera a casa al ver a esa gente que eran niños hace 40 años y ahora son mayores. Nos hemos abrazado, emocionado y recordado momentos juntos. Y no sigo porque soy fácil de emocionar y me tengo que contener», afirma el artista valenciano.

Precisamente, esa sensibilidad de la que habla Montesinos se pudo ver en aquel inolvidable taxista que llevaba a una de las protagonistas en la película de Almodóvar, «Mujeres al borde de un ataque de nervios».

Con «Regresa el Cepa», el director Víctor Matallano hace su particular homenaje al «Crimen de Cuenca», asegura Guillermo Montesinos, quien tras concluir el rodaje de este documental se pondrá a las órdenes de José Luis Berlanga para participar en el largometraje «Viva la vida», cuyo rodaje le volverá a llevar a su tierra natal, Valencia. La cinta habla en tono de humor de las dificultades que la gente ha pasado  durante los años de la crisis económica.

Tal y como reconoce Montesinos y se refleja en el documental «Regresa el Cepa», ese «error judicial» se produjo debido a que en esa época había un 90% de analfabetos en Cuenca, no existían unas buenas comunicaciones y «las autoridades se aprovecharon de eso para ejercer todo su poder y buscar a unos culpables que no lo eran». Por eso, el actor se muestra cauto e insiste en que fue importante hacer la película para que «España conociera lo que había ocurrido en realidad».