Por provincias, Cuenca fue la que más creció a nivel nacional en 2017 con un 34,1 por ciento más de venta de viviendas que el año anterior
Por provincias, Cuenca fue la que más creció a nivel nacional en 2017 con un 34,1 por ciento más de venta de viviendas que el año anterior - Ó. H.
Economía

Castilla-La Mancha, a la cabeza en la compraventa de viviendas

En 2017 hubo 16.693 traspasos, un 24,7% más que el año anterior. La media nacional fue del 14,6%

TOLEDOActualizado:

Castilla-La Mancha se encuentra a la cabeza en la compraventa de viviendas, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El año pasado, en la región se vendieron 16.693 inmuebles, por los 13.390 del 2016. Es decir, un 24,7% más que el curso anterior. Ninguna comunidad autónoma experimentó tal subida. En la clasificación nacional, a Castilla-La Mancha le siguen Ceuta (con un 22%), Madrid (18,9%), Comunidad Valenciana (18,1%) y Asturias (17,5%). La media nacional se situó en el 14,6%.

Además, dos provincias castellano-manchegas también son líderes en el crecimiento de la compraventa de viviendas. Primera es Cuenca, con un 34,1%, y segunda Guadalajara, con un 27,8%. El resto de territorios de la región también avanza muy por encima de la media nacional: Toledo, un 24%; Albacete, 22,8%; y Ciudad Real, 20,7%.

En cualquier caso, en términos absolutos y dejando al margen porcentajes, hoy las cifras de compraventa están muy lejos de las que se registraban hace una década. En 2007, el último año antes de que estallara la burbuja inmobiliaria, en Castila-La Mancha se vendieron 38.639 viviendas. O lo que es lo mismo: un 56,8% más que ahora. Aun así el dato de 2017 es el mejor desde 2010. La crisis llegó en 2008, pero la gran caída en la compraventa de inmuebles se produjo en 2009. Ese año en la región se vendieron 21.053 viviendas por las 34.113 del 2008, es decir, un 38,3% menos.

Otro dato interesante a analizar es el del tipo de vivienda. De las 16.693 casas vendidas el año pasado en la región, la inmensa mayoría (un 82%) fueron viviendas usadas y solo el 18% eran nuevas. Curiosamente, el porcentaje es exactamente el mismo a nivel nacional. En 2007 las viviendas nuevas suponían un 33,3% del total (en España el porcentaje se elavaba hasta el 42,1%).

A pesar de la subida experimentada en los dos últimos años, Castilla-La Mancha se encuentra muy lejos de las cifras de compraventa de viviendas de hace una década. En el año 2007, último antes de la crisis, se registraron 38.639 operaciones, lo que supone un 56,8 por ciento más que las del año pasado
A pesar de la subida experimentada en los dos últimos años, Castilla-La Mancha se encuentra muy lejos de las cifras de compraventa de viviendas de hace una década. En el año 2007, último antes de la crisis, se registraron 38.639 operaciones, lo que supone un 56,8 por ciento más que las del año pasado - INFOGRAFÍA: ANA PÉREZ HERRERA. FUENTE: INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA

Una buena pregunta sería por qué Castilla-La Mancha es la comunidad que más está creciendo en la venta de inmuebles. Una posible explicación sería que en la región la burbuja inmobiliaria fue mayor y se prolongó durante más tiempo que a nivel nacional. En Castilla-La Mancha no se tocó fondo hasta 2015 cuando solo se vendieron 11.941 viviendas. Fueron un 69,1% menos que cuando empezó la crisis. En cambio, en España el peor año fue 2013 con 312.593 viviendas, un 59,7% menos que las 775.300 que se registraron en 2007.

Por provincias, las cifras también oscilan y hay diferencias importantes. La más afectada por la crisis ha sido Cuenca, que entre 2007 y 2015 llegó a perder un 77,6% del mercado al pasar de 4.155 viviendas a 929. Eso explica que ahora sea el territorio que más crece a nivel nacional. El año pasado se registraron 1.375 operaciones de compraventa. Por el contrario, la provincia menos afectada por la crisis ha sido Guadalajara, que perdió un 62,3% del negocio entre 2007 y 2014 (año en el que tocó fondo) al pasar de 5.684 a 2.144. En el último año se vendieron 3.069 viviendas.

En el resto de provincias, la caída del mercado se situó en el entorno del 70%. Así, en Ciudad Real llegó a haber un 71,1% de declive al pasar de 7.865 viviendas a 2.276. En 2017 se vendieron 2.987. En Toledo, el descenso fue del 70,7%, ya que de un tope de 14.684 se cayó a un mínimo de 4.309. El año pasado las ventas se situaron en 6.587. Y en Albacete el batacazo llegó al 70,4% al pasar de 6.251 a 1.849. En 2017 hubo 2.675 ventas.