Manuel Tordera y Ramón Lara, directores generales de Salud Pública y Acción Social de la Junta
Manuel Tordera y Ramón Lara, directores generales de Salud Pública y Acción Social de la Junta - JCCM
Bienestar Social

La ayuda para pagar la luz y el gas se podrá pedir dos veces al año

La Junta de Castilla-La Mancha destinará hasta 300 euros por familia para paliar la pobreza energética

TOLEDOActualizado:

Que nadie se quede sin luz y gas en casa. Eso es lo que se propuso el Gobierno de Castilla-La Mancha al principio de esta legislatura y ese es el sentido de las ayudas que otorga la Junta a las familias más vulnerables para poner coto a la pobreza energética.

Hasta la fecha, cada familia podía solicitar una ayuda anual por un máximo de 150 euros. Pues bien, después del protocolo de colaboración firmado por las consejerías de Sanidad y Bienestar Social, ahora serán dos las ayudas que se podrán solicitar, mientras que la cuantía máxima ascenderá a 300 euros.

Desde que entró en vigor el Plan contra la Pobreza Energética, en 2016, la Junta ha completado 6.528 actuaciones, entre el pago de suministros, las intervenciones para evitar el corte de estos y las reposiciones de los mismos. En total, se han beneficiado 53.874 personas, 25.117 de ellas menores, es decir un 47 por ciento, según detalló este viernes Ramón Lara, director general de Acción Social del Gobierno regional. En cuanto a 2018, hasta el 30 de abril se habían desarrollado 3.144 actuaciones, que han beneficiado a 9.286 personas, de las que 4.233 eran menores.

Por su parte, el director general de Salud Pública, Manuel Tordera, explicó que las principales novedades del protocolo firmado ayer tienen que ver con la red de OMIC de Castilla-La Mancha, que diseñarán y desarrollarán actividades de acompañamiento personalizado sobre el consumo energético en el ámbito doméstico dirigidas a quienes lo hayan solicitado.

Dichas acciones consistirán en recomendaciones precisas en materia de eficiencia energética para reducir el consumo energético, así como lo relativo a la contratación y facturación de los suministros correspondientes.

Además, se facilitarán los aparatos de medida y ahorro que sean necesarios, porque de lo que se trata es de «enseñarles a que aprendan a consumir adecuadamente la energía y así prevenir que caigan en la vulnerabilidad», finalizó Tordera.