Asaja cifra en más de 2.000 millones de euros las pérdidas del campo en 2009

ISABEL PACHECO|
CUENCAActualizado:

Asaja de Castilla-La Mancha ha cuantificado en al menos 2.000 millones de euros las pérdidas en el sector agrario y ganadero de la región en lo que llevamos de año. Sólo en Cuenca, las cifras hablan de 348 millones de euros, según adelantó ayer en una rueda de prensa en la capital conquense el secretario general de esta organización agraria y presidente de Asaja de Cuenca, José María Fresneda. Para el responsable agrario, el año 2009 ha sido «muy malo», «el peor de los últimos años en la agricultura y la ganadería». Además, auguró que 2010 no va a venir mejor.

Una situación que ha estado motivada, recordó Fresneda, por la crisis internacional, el aumento de los costes de producción, el hundimiento de los precios y la especulación en la cadena alimentaria por los márgenes comerciales abusivos. Al tiempo, advirtió que estas pérdidas no sólo repercuten en el campo, si no también en los puestos de trabajo, en la alimentación, el transporte, la vivienda o los servicios.

Por todo ello, el líder agrario adelantó que el próximo mes de enero podría haber «alguna más gorda», en relación al paro general agrario de los días 20 y 21 de diciembre, a no ser que haya un Pacto de Estado, «que es lo que necesita el campo español». En este sentido, aplaudió el mensaje navideño del Rey que apelaba a este pacto.

La lluvia ha provocado «en zonas puntuales» daños en las parcelas de los agricultores, sobre todo en la provincia de Ciudad Real, como en las zonas de Montiel, Villanueva de los Infantes, Valdepeñas, Moral de Calatrava, El Viso del Marqués, Calzada de Calatrava y Torrenueva. Los daños causados por el temporal también han arrastrado viñas e infraestructuras (como vallados o puentes) y ha perjudicado caminos rurales. En Albacete la lluvia y la nieve se han alternado en beneficio del campo, y en Cuenca el cereal (recién plantado o a punto de la siembra) y los olivares de la Alcarria conquense se han beneficiado. En la provincia de Guadalajara, las lluvias han salvado el año desde el punto de vista hidrológico y aunque Toledo no ha sufrido inundaciones sí ha tenido bajas temperaturas durante dos noches en la zona de Madridejos que han afectado a determinados olivares.