Dos temporeros, recogiendo la uva en una bodega de Castilla-La Mancha
Dos temporeros, recogiendo la uva en una bodega de Castilla-La Mancha - ABC

Asaja: «Los agricultores se sienten intimidados por la Inspección de Trabajo»

CCOO apoya las actuaciones de la Guardia Civil en las campañas agrícolas

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La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (Asaja) de Ciudad Real ha criticado la forma en la que se están llevando a cabo las inspecciones de trabajo en el campo, ya que «los agricultores se sienten intimidados» por el despliegue de medios de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en los registros. Desde Comisiones Obreras, sin embargo, apoyan las actuaciones en campañas agrícolas de la Guardia Civil.

En un comunicado, la organización agraria Asaja ha defendido las inspecciones de trabajo para evitar cualquier irregularidad, pero no las formas en las que, según ha lamentado, se están llevando a cabo en plena campaña de vendimia.

Asaja ha denunciado que «algunos registros solo se podrían justificar para la persecución de grupos organizados que emplean trabajadores de forma ilícita y que, además, nada tienen que ver con las inspecciones que se hacen en los diferentes sectores productivos», lo que ha indignado a los agricultores que no entienden cómo se les puede tratar así.

La patronal agraria ha agradecido el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, pero ha opinado que «este tipo de intervenciones desmedidas nada tienen que ver con la realidad de miles de agricultores y ganaderos que están haciendo bien las cosas».

También ha propuesto que estos recursos se deberían aprovechar para desmantelar las organizaciones ilícitas que explotan a los trabajadores.

Otras fórmulas

Asimismo, Asaja ha señalado que existen fórmulas más efectivas para combatir las posibles ilegalidades, como la puesta en marcha hace unos años por la propia Inspección de Trabajo, en colaboración con las organizaciones agrarias y los representantes de los trabajadores, basada en controles preventivos a través de procedimientos administrativos que fueron «muy eficientes» para la contratación en la provincia.

Por otro lado, la organización agraria ha instado a los empresarios agrarios a que no cedan a la pretensión de personas que, cobrando el paro, quieren trabajar en el campo, pero sin que se les dé de alta en la Seguridad Social para seguir percibiendo prestaciones.

Y ha señalado que, a pesar de la existencia de un gran número de parados, los empresarios tienen que recurrir a mano de obra extranjera para cubrir las necesidades de temporada.

En la actualidad, el salario medio real para eventuales supera los 1.300 euros mensuales, según la patronal agraria, que incide en que el sector cumple con la legislación vigente referente a las contrataciones, la formación y la prevención en riesgos laborales en la provincia de Ciudad Real.

«Nos asombra»

Sin embargo, CCOO ha mostrado su apoyo a las actuaciones que están desarrollando las autoridades públicas, la Inspección de Trabajo y las fuerzas y cuerpos de seguridad en el campo para «detectar perseguir y erradicar los abusos y la explotación laboral que sufren con demasiada frecuencia los temporeros del campo».

En un comunicado, el sindicato ha respondido así a la denuncia de Asaja Ciudad Real. CCOO, que desconoce si ha podido haber alguna actuación puntual de algún efectivo de la Guardia Civil que haya podido ser percibida como intimidatoria por algún empresario agrícola, ha apuntado que, a nivel general, «las situaciones que se dan en nuestra región durante las campañas agrícolas justifican de sobra cuantas actuaciones» se desarrollen.

«Nos asombra que Asaja llegue a proponer que las fuerzas y cuerpos de seguridad dejen de acompañar a los inspectores de trabajo en sus visitas a fincas agrícolas, que son el escenario de estas situaciones lamentables», critica CCOO. «Coincidimos con la patronal agraria en que miles de agricultores hacen las cosas bien, pero, aunque estamos convencidos de la mayoría de los empresarios agrícolas son honrados, hay otros que no lo son; e incluso la propia Asaja admite la existencia de organizaciones ilícitas que explotan a los trabajadores, a las que pide desmantelar», concluye.