Los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía en enero de 1990 en Oaxaca (México) , donde se reunieron con los representantes de los indígenas
Los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía en enero de 1990 en Oaxaca (México) , donde se reunieron con los representantes de los indígenas - EFE

El Rey ya lamentó en 1990 los abusos a indígenas a pesar de la protección de la Corona

Don Juan Carlos se reunió en México hace 29 años con las principales comunidades étnicas

El Rey Juan Carlos deja la actividad institucional

MadridActualizado:

La petición del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, de exigir al Rey de España que pida perdón por la Conquista, llega con 29 años de retraso. El Rey Don Juan Carlos y los indígenas de México pasaron juntos, hace casi tres décadas, esta página de la historia con la que el actual mandatario mexicano quiere buscar ahora protagonismo.

Fue el 13 de enero de 1990 cuando Don Juan Carlos y Doña Sofía viajaron hasta Oaxaca para reunirse con los representantes de las siete principales etnias, a quienes invitaron a conmemorar con «claro sentido constructivo» el V Centenario del «encuentro entre dos mundos», que iba a celebrarse dos años después.

Ante todos ellos, el Rey lamentó los abusos que se cometieron durante la Conquista, a pesar de que la Corona de España procuró defender siempre la dignidad del indígena. El encuentro se celebró a mediodía en el Palacio Municipal de Oaxaca y luego, por la noche, los indígenas invitaron a los Reyes a una Guelaguetza, la fiesta de origen precolombino que suele celebrarse en julio pero que en aquella ocasión se organizó en enero para hacerla coincidir con la visita.

El Rey habló a los indígenas con toda claridad. «La Corona de España procuró desde el mismo momento del Descubrimiento del Nuevo Mundo la defensa de la dignidad del indígena», les dijo, y recordó que su antepasado «el propio Rey Carlos V hizo observar enérgicamente a Hernán Cortés que “Dios Nuestro Señor creó a los indios libres y no sujetos a servidumbre”».

Don Juan Carlos reconoció que, a pesar de que la Corona siempre protegió a los indígenas, se cometieron abusos a menudo y se refirió en concreto al polémico sistema de las encomiendas, que repartía indios entre conquistadores y colonos. «Claro que la prudencia y la ecuanimidad de los Monarcas fue, a menudo, lamentablemente desoída por ambiciosos encomenderos y venales funcionarios que, por la fuerza, impusieron su sinrazón».

«Ello suscitó la reacción de gentes de bien que alzaron sus voces en defensa de los derechos de los indígenas», añadió Don Juan Carlos, «y la Corona siempre los escuchó». Entre esas voces, el Rey citó al dominico Fray Bartolomé de las Casas, cuya «encendida defensa de la población autóctona americana propició e influyó considerablemente en la promulgación en 1542 (solo 50 años después del primer viaje colombino) de las instituciones y Leyes Nuevas de Indias».

Una actitud ética

Según explicó el Rey, De las Casas «fue capaz de concebir y ejercitar una seria, coherente y honesta actitud intelectual ante el mundo indígena, y eso es algo que debería servirnos de modelo y pauta a cuantos nos acercamos a vuestro mundo con respeto y admiración». Añadió que «unos y otros» «difícilmente podremos entendernos si no somos capaces de ser tolerantes, abiertos y transigentes; si no somos capaces de ser tan generosos para dar como para recibir, porque todos nos necesitamos solidariamente». Y les aseguró que «la España de hoy, mi pueblo, contempla a los vuestros desde esa actitud, profundamente ética».