Don Juan Carlos habla con la prensa desde el automóvil tras recibir ayer el alta hospitalaria
Don Juan Carlos habla con la prensa desde el automóvil tras recibir ayer el alta hospitalaria - EFE

El Rey Don Juan Carlos abandona el hospital con «cañerías nuevas»

«Es como si te hubiera pasado un camión por encima; al quitar el camión, para adelante»

MadridActualizado:

Ocho días después de su ingreso en el hospital, el Rey Don Juan Carlos abandonó ayer el centro sanitario con buen aspecto, buen color y buen ánimo. «Mira, es como si te hubiera pasado un camión por encima, pero ahora, al quitar el camión, para adelante». Con estas palabras, el Rey describió cómo se sentía tras haber sido sometido, a los 81 años, a una larga operación de corazón –de «alta cirugía», como dijo Don Felipe– en la que el doctor Alberto Forteza Gil, jefe del Servicio de Cirugía Cardiaca del Hospital Quirón, de Pozuelo de Alarcón, le realizó un triple bypass aortocoronario.

Con su peculiar lenguaje gráfico, Don Juan Carlos añadió que se sentía «fenomenal» con las «tuberías y cañerías nuevas», un metáfora comparable a la que empleó cuando fue operado de la cadera y la rodilla y dijo que tenía que «pasar por el taller». También comentó ayer que su convalecencia no será muy larga, pues espera estar plenamente recuperado en «mes y medio».

Don Juan Carlos se mostró contento con las visitas que ha recibido durante su ingreso por parte de toda la familia. Y es que, además de Don Felipe y Doña Sofía, que acudieron en numerosas ocasiones a visitarle, el Rey padre recibió a sus dos hijas, las Infantas Doña Elena y Doña Cristina, y a siete de sus ocho nietos.

De hecho, la Princesa de Asturias acudió en dos ocasiones, una con sus padres y su hermana, y otra con Doña Letizia, mientras que la Infanta Sofía le visitó otras dos, en una de ellas sola con Don Felipe. En un cariñoso gesto, ambas hermanas llevaron a su abuelo una tarteja con «cosas íntimas» en la que previsiblemente le deseaban una rápida recuperación. El único de sus siete nietos que no pudo visitarle fue Pablo Urdangarín, que se encontraba concentrado con su equipo de balonmano, el HBC Nantes. También el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, acudió con su esposa, Begoña Gómez, a visitarle.

El Rey padre abandonó el hospital hacia la una de la tarde, a bordo de un vehículo que mandó parar a la salida para conversar con los periodistas que aguardaban en las puertas del centro sanitario. A través de la ventanilla del coche, se podía ver que Don Juan Carlos llevaba puesta una faja torácica sobre la camisa rosa. Este tipo de fajas las recomiendan los médicos después de operaciones en las que han tenido que cortar el esternón para acceder al corazón, como ha sido el caso de Don Juan Carlos.

Último parte médico

Una hora antes de que el Rey abandonara el hospital, la gerente de Quirón, la doctora Lucía Alonso, había leído el sexto y último parte médico de su hospitalización en el que se anunciaba el alta. «Su Majestad el Rey Don Juan Carlos ha recibido esta mañana (por ayer) el alta hospitalaria –anunció–. Se encuentra clínicamente estable, afebril y con las heridas quirúrgicas en proceso de cicatrización. La exploración cardiológica muestra contractilidad y ritmo cardiaco normales».

El parte añadía que «a partir de ahora, los servicios de Cirugía Cardiaca, del doctor Alberto Forteza Gil, y de Cardiología, del doctor José Ángel Cabrera, realizarán a Don Juan Carlos las revisiones periódicas previstas en este tipo de intervención».

Fue el pasado 11 de junio cuando los médicos del Hospital Quirón detectaron a Don Juan Carlos estas lesiones coronarias durante la revisión periódica anual, y le prescribieron un triple bypass aortocoronario que quedó programado para el pasado 24 de agosto. Aún así, el Rey padre siguió disfrutando de sus vacaciones e incluso se fue a Finlandia, donde compitió y revalidó su título de campeón del mundo de vela en clase 6M.