El falso «príncipe de Marbella» con unas amigas en un evento en la ciudad malagueña de la que ha tomado el título
El falso «príncipe de Marbella» con unas amigas en un evento en la ciudad malagueña de la que ha tomado el título - ABC

La Fiscalía halla indicios de delito en el falso título nobiliario de «príncipe de Marbella»

El caso, que desveló ABC y denunció la Diputación de la Grandeza de España, llega al juzgado

MadridActualizado:

Utilizar un título nobiliario falso o no reconocido conforme a la ley, como hacen decenas de españoles, podría salir muy caro. De momento, la Fiscalía de Marbella ha observado «indicios de un posible delito» en la utilización del falso título de «príncipe de Marbella» por parte de Antonio Pleguezuelos, por lo que su expediente ha sido remitido al Decanato «para que lo turne al Juzgado que corresponda».

Así se lo ha comunicado, a través de un oficio, la directora de la División de Derechos de Gracia y otros Derechos del Ministerio de Justicia, Elisa Carolina de Santos, al decano de la Diputación de la Grandeza de España y Títulos del Reino (DGET), Enrique Fernández-Miranda, duque de Fernández- Miranda. Esta institución representa a la nobleza titulada, y la actuación de su nuevo decano, que lleva un año en el cargo, está siendo clave en la lucha contra el uso fraudulento de títulos.

El caso de Antonio Pleguezuelos, que todavía sigue haciéndose llamar «príncipe de Marbella», fue desvelado por ABC el pasado verano, cuando la Diputación de la Grandeza anunció que actuaría contra el uso de títulos falsos porque «constituye un fraude de ley inadmisible».

Para justificar su título falso, Pleguezuelos mostraba en su página de Facebook, un edicto firmado por el notario Juan Luis Gómez Olivares y publicado en el BOE del 30 de diciembre de 2016 que señalaba lo siguiente: «Hago saber que don Antonio Pleguezuelos Velasco ostenta el título principesco de Príncipe de Marbella como una dignidad principesca del Reino de España, con carácter vitalicio, y ha cumplido con la obligación fiscal referente a este título principesco». Además, el notario daba un plazo de treinta días para que los interesados presentaran alegaciones.

Sin embargo, este no es el procedimiento legal para utilizar un título, ya que únicamente los puede conceder el Rey. De hecho, un título nobiliario sólo se puede acreditar a través de la exhibición de la Real Carta de concesión, sucesión o rehabilitación, firmada por el Rey y refrendada por el ministro de Justicia.

Advertencia a los notarios

Poco después de que ABC desvelara al falso «príncipe de Marbella», el decano de la Diputación de la Grandeza suscribió un convenio con el Consejo General del Notariado, que representa a los 2.800 notarios que hay en España, con el fin de evitar que los notarios admitan en escrituras, actas notariales y otros documentos, la atribución de títulos nobiliarios no reconocidos oficialmente.

En consecuencia, el Consejo General del Notariado envió una circular a los 17 colegios notariales en la que alertaba sobre «la creciente ola de falsificaciones que viene padeciendo nuestro país respecto de los títulos nobiliarios». También recordaba a los notarios que «la atribución de un título nobiliario español es una competencia regia exclusiva» y advertía contra los títulos extranjeros validados por sentencias o laudos.