Doña Sofía, vestida de color fucsia en su viaje a Arabia Saudí de 2006
Doña Sofía, vestida de color fucsia en su viaje a Arabia Saudí de 2006 - EFE

Así defendió la Reina Sofía la dignidad de la mujer en sus viajes a Arabia Saudí

Vistió de colores llamativos, intentó dar un beso a un Príncipe en público y se subió a la tarima de autoridades

Madrid Actualizado: Guardar
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En sus distintos viajes oficiales a Arabia Saudí, la Reina Doña Sofía ha aprovechado la menor oportunidad para defender la dignidad de la mujer, especialmente en la visita que realizó en 2006, cuando ya se había radicalizado la represión de las mujeres en gran parte de los países musulmanes. Sin decir una sola palabra, solo con gestos, la Reina dejó un soplo de libertad en el país mas islamista del mundo.

En un país que obliga a las mujeres a vestirse de negro de la cabeza a los pies, Doña Sofía lució conjuntos de llamativos colores, como el fucsia o el verde pistacho, y los periódicos saudíes dedicaron sus portadas a la imagen rompedora de la Reina española. En un país en el que los hombres se saludan con besos, pero a las mujeres se les da la mano, ella intentó besar en público al entonces Príncipe y hoy Rey Salman, que se apartó. Y, en la ceremonia de bienvenida, la Reina se subió a la tarima desde la que Don Juan Carlos escuchó los himnos nacionales, aunque lo hizo por poco tiempo porque el protocolo saudí en seguida le pidió que se quedara detrás.

En aquel viaje, Doña Sofía no se puso el velo, como tampoco se lo tuvieron que poner ninguna de las mujeres que acompañaron a los Reyes en esa visita, ni en los viajes que han hecho Don Juan Carlos y Don Felipe posteriormente. En las principales ciudades de Arabia Saudí, las extranjeras no tienen que cubrirse la cabeza, salvo para entrar en una mezquita. Por lo tanto, si una Primera Dama o autoridad occidental se pone el velo podría considerarse una oficiosidad. De hecho, ni Michelle Obama en 2015 ni Melania Tump en 2017 tuvieron que ponérselo, como tampoco se lo ha tenido que poner ahora la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

Las mujeres que forman parte de una delegación oficial extranjera tampoco están obligadas a ponerse la abaya, que es la túnica de color negro que cubre del cuello a los pies, aunque a las periodistas españolas que se han desplazado, hasta ahora, para cubrir las visitas de Don Juan Carlos y de Don Felipe, sí que se les exigió esta prenda.

De todos los gestos de la Reina, el que más llamó la atención fue el amago de beso con el que intentó despedirse del entonces Príncipe y hoy Rey Salman, quien reaccionó instintivamente echando la cabeza hacia atrás entre risas. Perfecta conocedora de las costumbres de ese país islamista, Doña Sofía lo hizo ante las cámaras de televisión justo antes de subirse en el avión para regresar a España y con ese gesto aportó un poco de aire fresco en la exigente Arabia Saudí.