Don Felipe pronuncia un discurso durante la cena oficial en San Antonio (Texas) - EFE

El Rey apuesta por «fortalecer todavía más» los lazos con San Antonio

La ciudad tejana celebra su 300 aniversario por parte de misioneros españoles

Enviado especial a San AntonioActualizado:

«No estaríamos donde estamos sin la influencia de España», aseguró ayer Greg Abbott, el gobernador de Texas, ante los Reyes de España. Es una afirmación notable, si se tiene en cuenta que el estado sureño es una potencia mundial, con un PIB de casi 1,7 billones de dólares, el segundo estado de EE.UU. -después de California-, y mayor que el de España.

Como reconoció Abbott en una cena oficial celebrada en San Antonio, la economía pujante de Texas -del petróleo a la medicina o la tecnología- tuvo su arranque hace 300 años con las acequias que excavaron los misioneros franciscanos que fundaron la ciudad tejana.

Don Felipe hizo hincapié en los persistentes vínculos -históricos, económicos, culturales- que unen a España con San Antonio y Texas, que van más allá de una mirada al pasado. «Es una celebración histórica lo que nos trae hoy a San Antonio, pero nuestra visita también mira al futuro», aseguró en su discurso. «Nos gustaría animar y ayudar a fortalecer todavía más nuestros lazos», añadió, antes de referirse a campos como la educación, los intercambios culturales y el mundo de la empresa. Varias compañías españolas con presencia importante en Texas -Iberdrola, BBVA Compass o Acciona son algunas de ellas- estuvieron presentes en la cena.

«Hay muchos sectores con oportunidades por descubrir, y que es hora de identificar y desarrollar», añadió Don Felipe, un día antes de reunirse con líderes empresariales españoles y estadounidenses en la misma ciudad tejana. Durante el día de hoy, los Reyes celebrarán un encuentro con jóvenes líderes hispanos en EE.UU., organizada por la Fundación Carolina. En su discurso, apostó por que en el futuro «los hispanos accedan a más y más responsabilidades públicas».

El Rey no pudo olvidarse de la histórica visita de sus padres, Don Juan Carlos y Doña Sofía, a estas tierras en 1987. «Recuerdan perfectamente sus calles, monumentos y museos, así como la amabilidad y simpatía de tantas personas conocidas en aquella ocasión», dijo. «Nos sentimos orgullosos de estos vínculos», dijo entonces el padre del Rey. «Nuestro amor a la libertad, nuestro idealismo, la defensa de una universalidad en la afirmación de nuestra lengua y nuestra cultura, son los principios que iluminaron el pasado y alumbran nuestro futuro».

La misma idea defendió ahora Don Felipe, que se apoyó en una cita de un español ilustre, Santiago Ramón y Cajal: «Venerar el pasado e ennoblecer el presente y pensar en el futuro».

San Antonio es una ciudad «fundada por españoles, en un territorio explorado por españoles, y en la que fueron españoles quienes dejaron su lengua, su cultura y religión», aseguró el Rey. Pero también es una ciudad en la que sus descendientes mantienen los lazos identitarios -como la comunidad de ‘isleños’ canarios que poblaron la ciudad en 1730- y en la que hay un nuevo flujo de españoles: desde empresarios y médicos de primer nivel hasta un ídolo local, Pau Gasol, que se deja la piel en cada partido de los San Antonio Spurs. La mención a Gasol arrancó los aplausos de los presentes, solo superados por la ovación final cuando el rey cerró su discurso con un ‘Ole, San Antonio’.