Don Felipe felicita al secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, por recibir el Premio Carlomango
Don Felipe felicita al secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, por recibir el Premio Carlomango - EFE

El Rey advierte del error de abandonar «el sueño europeo» y pide reformas a los líderes de la UE

Don Felipe entrega el premio Carlomagno a Antonio Guterres, secretario general de la ONU

Aquisgrán (Alemania)Actualizado:

El Rey ha advertido este jueves de la equivocación de quienes pretenden abandonar el «sueño europeo», y animó a quienes sean elegidos a partir de ahora al frente de las instituciones de la UE a que impulsen las reformas necesarias para responder a las preocupaciones de los ciudadanos y reforzar la Unión.

Don Felipe ha lanzado este mensaje en su intervención en el Ayuntamiento de la ciudad alemana de Aquisgrán con motivo de la entrega del Premio Carlomagno al secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres, al que calificó de «amigo».

El Rey fue el encargado de pronunciar la laudatio al homenajeado en una ceremonia en la que estuvieron presentes, entre otras autoridades, el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker; los primeros ministros de Portugal, Antonio Costa, y Malta, Joseph Muscat; y el presidente del Banco Europeo de Inversiones, Werner Hoyer. Un discurso que pronunció casi en su totalidad en inglés aunque con algunas frases en español y otras en portugués en homenaje al premiado.

Para el Rey, el sueño europeo comenzó en Aquisgrán hace más de doce siglos y sigue vivo en la actualidad gracias a la determinación de personas como el homenajeado. El hecho de que Guterres sea en la actualidad secretario general de la ONU cree que debe servir para evidenciar que ese sueño europeo no termina en las fronteras comunitarias y que sus ideales son compartidos por millones de personas en todo el mundo.

Sin citar expresamente el brexit o algunos populismos, el Rey lamentó que algunos deseen abandonar ese proyecto europeo alegando que así estarán más abiertos a un nuevo mundo y dejarán atrás supuestas restricciones de la vieja Europa. A su juicio, eso es un error, ya que cree que se equivocan tanto de siglo como de objetivo porque eso lleva a un mundo del pasado, de confrontación entre grandes potencias y bloques económicos.

Pero a la vez instó a no rechazar con desdén a los que renuncian a un proyecto supranacional europeo debido no a la nostalgia del pasado, sino al miedo a un presente y futuro incierto tras la reciente crisis económica. «No debemos ignorar a aquellos que se sienten de esta manera, pero tampoco debemos pensar que no podemos traerles de vuelta a la causa europea», añadió.

Por ello defendió que las instituciones europeas de las que se sienten excluidos esos ciudadanos respondan a sus preocupaciones y ayuden a satisfacer sus aspiraciones. «Debemos reformar esas instituciones para hacerlas más efectivas y aplicando las lecciones aprendidas de la reciente crisis», recalcó el Rey, quien consideró que hay propuestas razonables para hacerlo y que el impulso para llevarlas a cabo debe venir de los nuevos líderes que se designen para esas instituciones.

Don Felipe volvió a resaltar valores que encarna Guterres, recordó la serie de responsabilidades que ha asumido a lo largo de su vida y subrayó que siempre ha demostrado su solidaridad con los más necesitados, su búsqueda de una unión cada vez más estrecha entre los pueblos de Europa y la contribución de la UE a las causas justas de la humanidad.

Una cuestión esta última que consideró que requiere una atención urgente ante problemas como la crisis migratorias y la lucha contra el cambio climático, dos grandes retos que defendió abordar con hechos concretos y siguiendo los pasos de los padres fundadores de la UE.

El Rey expresó su orgullo por el hecho de que Guterres sea el primer portugués que se suma a la lista de personas con el Premio Carlomagno, entre los que se encuentra el Rey Don Juan Carlos.