<a href="">La escultura en homenaje al deporte vernáculo está ubicada a la entrada al casco urbano de Tegueste. </a> - ABC

La historia, el arte y la tradición se citan para recorrer los 20 kilómetros de la TF-13

TEGUESTE Actualizado:

Conocer la historia de Tegueste a través de esculturas; monumentos que abarcan más de cinco siglos de tradiciones y arte en un innovador recorrido por el corazón de la villa, para crear un conjunto patrimonial que defina al municipio. El Ayuntamiento de Tegueste, a través del área de Cultura, está preparando un proyecto para dar a conocer la historia de la localidad mediante una serie de esculturas instaladas a lo largo de la recién inaugurada carretera TF-13. La vía, pues, permitirá a los viajeros de los cerca de 30.000 vehículos que cada día la transitan hacerse con una idea de cómo es el municipio. La finalización de las obras de esta carretera ha dotado a la villa de varias rotondas, muy espaciosas, que se aprovecharán para crear un conjunto patrimonial de Tegueste a través de la colocación de distintas creaciones.

Estos monumentos darán la posibilidad a las miles de personas que circulan por esta vía de hacer un recorrido por más de cinco siglos de historia, lo que se traduciría en un auténtico escaparate para promocionar Tegueste como cuna de tradiciones y en el enriquecimiento de su imagen cultural y artística. Para el alcalde de la localidad tinerfeña, José Manuel Molina, este proyecto «supone una oportunidad y una consecuencia de vivir en un municipio que se apoya y vive en sus tradiciones, y tenemos la obligación no solo de cuidarlas, sino también de darlas a conocer, porque es uno de los pilares de nuestra cultura».

Cada escultura representaría una seña de identidad del municipio ligada a un siglo concreto. Situadas en dirección La Laguna-Punta del Hidalgo, en la primera rotonda, se ubicaría un elemento del siglo XV, donde se mostraría la imagen de un guanche con su tamarco. En Tegueste, todavía pervive el recuerdo de los guanches, primeros habitantes de la zona, que dejaron un legado muy importante en el barranco de Aguas de Dios. Precisamente, y a través de otro proyecto, el consistorio revalorizará la importancia patrimonial del

barranco, cuyo fin último es construir un centro de interpretación que acoja toda la información recabada en las entrañas de estas Aguas de Dios.

Para la siguiente rotonda de la TF-13, se propone un monumento a la Danza de las Flores, dentro de los símbolos del siglo XVI. Hay documentos que acreditan que desde este siglo, existían en Tenerife las danzas. La de Tegueste, con sus característicos arcos, es la única que así se ha conservado. La Danza de las Flores es una de las reliquias que el municipio ha sabido mantener como uno de los símbolos señeros de identidad. Este baile emplea unos arcos adornados de flores y lazos con diferentes matices sujetos a un mástil. En la parte superior, lleva un penacho de flores como si fuera una corona. Alrededor de este, danzan los bailarines el tajaraste al son del tambor y las castañuelas. La ejecutan de seis a doce bailadores, siempre en número par, vestidos de blanco con sombrero de penacho de plumas y, sobre el dorso, dos anchas bandas de seda de diferentes colores, anudadas y colgando por los laterales. La confección de la decoración de los sombreros y arcos ha sido realizada, de manera artesanal, por los propios integrantes de la danza y, además, utilizando los mismos procedimientos que empleaban sus antepasados.

La siguiente de las esculturas, siguiendo un orden cronológico, representaría al siglo XVII y sería la de Los Barcos de Tegueste, auténtico símbolo de una cultura de tiempos lejanos. Los Barcos de Tegueste constituyen un símbolo que continúa en el tiempo a la Danza de las Flores, según la tradición popular, y forman parte de una promesa religiosa que los teguesteros hicieron a sus santos patronos (La Virgen de Los Remedios y San Marcos Evangelista).

Ya como imagen del siglo XVIII, la intención es instalar, en otro de los espacios de la TF-13, una escultura dedicada al viticultor. Desde la colonización de Tegueste, el cultivo de la vid y los buenos vinos han brillado en el conjunto agrícola del

municipio. La cultura del vino forma parte de Tegueste desde inicios del siglo XVI, fecha en la que se sembraron las primeras fincas. Tal fue así que poco tiempo después se habló de que la mejor plantación de viñedos de Tenerife estaba en tierras de Pedro López de Villera.

La imagen de un campesino cargado con un hato de leña es la siguiente escultura (siglo XIX) que se plantea en este proyecto cultural. El monte, por su leña y por la ayuda que prestaba en el cuidado del ganado, fue un pilar fundamental de los humildes hogares teguesteros.

Todas estas estatuas vendrían a completar a las dos siguientes y últimas esculturas que ya se alzan sobre el territorio de la villa, la de la Lucha Canaria (siglo XX) y el Monumento de Batista (siglo XXI). La escultura sobre el deporte vernáculo canario está ubicada en el parque, a la entrada principal al casco urbano, y representa un tributo a la luchada. Por su parte, en la rotonda de El Socorro, se encuentra la obra de Juan Carlos Batista, un artista teguestero cuya escultura se adentra, con una concepción diferente, en el siglo XXI.