Cortes de luz, un herido grave y caos aeroportuario, la factura de la ventisca

Cinco años después del «Delta», Canarias sufrió un nuevo episodio de mal tiempo que, sin tan dramáticas consecuencias, alteró el día en extremo

M. Á. M.
PUERTO DE LA CRUZ Actualizado:

«EN OTRAS ocasiones, el viento había soplado igual de fuerte, pero no durante tanto tiempo», lamentaba en la mañana de ayer una vecina del populoso barrio de La Vera, en el municipio tinerfeño del Puerto de la Cruz, mientras observaba el resultado de una ventisca que aún habría de continuar durante el día: contenedores de residuos que bailaban de acá para allá, coches cubiertos de hojas y ramas, como también las calles, y un sinfín de tejas de los muchos techos de la localidad hechas mil pedazos en medio del viario. «Me ha caído una en el coche, me lo ha rayado», advertía en voz alta un joven.

Cinco años después del dramático paso por las Islas de la tormenta tropical «Delta», el Archipiélago —especialmente las islas de la provincia occidental y Gran Canaria— sufría ayer un nuevo episodio de mal tiempo en medio del ingrato recuerdo. Aunque las consecuencias no fueron tan graves como entonces, municipios como el referido Puerto de la Cruz soportaron los envites de la ventisca —rachas de hasta 142 kilómetros por hora— y la lluvia durante la práctica totalidad de la jornada. En la zona del observatorio de Izaña, en la isla tinerfeña, la Agencia Estatal de Meteorología registró vientos de 192 kilómetros. En La Palma, La Gomera y El Hierro, superaron los 120.

En estas, y como viene siendo habitual cada vez que el tiempo se torna adverso, el suministro eléctrico fue de los primeros servicios en resentirse. En esta ocasión, sin embargo, el origen de los problemas no estuvo en la inestable central de Las Caletillas, en Candelaria, sino en la fuerza de un viento que no dio tregua y que llevó al piso siete torretas de media tensión de Unelco-Endesa, cuatro del norte de Tenerife y tres del Sur. En consecuencia, a los apagones intermitentes que municipios como el portuense sufrieron entre las cero horas y la una y media de la mañana, se sumarían más tarde males mayores en Los Realejos y Arico —los más afectados, según la compañía suministradora— y en otros como La Guancha, La Orotava, San Juan de la Rambla, Icod de los Vinos, Santa Úrsula, Tacoronte, Arona y Adeje. En total, unas 35.000 familias tinerfeñas pasaron un buen número de horas sin luz. De hecho, entrada la tarde, la empresa informó en un comunicado de que aún seguía trabajando para recuperar el servicio.

Transportes

En el capítulo de las afecciones a la movilidad de los canarios y sus visitantes, a los cortes de carreteras hubo que sumar un caos aeroportuario que derivó en más de un centenar de vuelos cancelados. A las cinco de la tarde, Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) informó de que en cuatro de los cinco aeropuertos de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, habían sido cancelados 65 vuelos: 25 en las instalaciones de Tenerife-Norte; 30 en el aeródromo de La Palma; ocho en El Hierro y dos en La Gomera. En la demarcación oriental, fueron 43 las operaciones canceladas en Gando y otras 12 en el aeropuerto de Lanzarote. Asimismo, resultaron habituales los retrasos en las llegadas de vuelos internacionales, si bien, en este caso, las causas atendían al mal tiempo en el origen. En lo que al transporte marítimo se refiere, las cosas no discurrieron mejor. Tan es así que las autoridades portuarias mantuvieron cerrados desde la mañana los puertos de Agaete, en Gran Canaria, y de San Sebastián de La Gomera.

En cuanto a los daños materiales, difieren en cada isla en función de la incidencia del mal tiempo. En El Hierro, por ejemplo, el Cabildo Insular contabilizó 63 sucesos, entre los que destacaron el corte del suministro eléctrico en los pueblos del norte de la isla —Erese y Guarazoca—, Pozo de Las Calcosas, Echedo y el Valle del Golfo, cortes que se mantuvieron hasta las once de la mañana. A ello se sumó la pérdida de la telefonía fija en el pueblo de El Pinar, así como daños en invernaderos, pistas forestales y carreteras, habituales en la jornada.

Y en lo que al campo se refiere, la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias señaló a los del plátano, el tomate, las hortalizas y las plantas ornamentales, especialmente en Tenerife, como los cultivos más afectados por la ventisca. A este respecto la patronal del agro canario avanzó que elaborará un dictamen pericial en los próximos días para cuantificar los costes de los daños sufridos.

Claro que, con todo, lo peor de la jornada recayó en un hombre, de 36 años y vecino de Los Realejos, al que, a causa del viento, un portón de metal le golpeó la cabeza, lo que le provocó un traumatismo craneoencefálico que, hacia la tarde de ayer, le mantenía ingresado en estado de gravedad.

Superado lo peor del día, el consejero de Seguridad, José Miguel Ruano, confirmó que las clases se reanudarán hoy en la práctica totalidad de los centros de la región, a excepción de en aquellos que sufrieron daños de gravedad en su estructura o equipamientos.