EFELa carretera de acceso a la localidad de Ajuy (Fuerteventura), seriamente afectada por las lluvias - EFELa carretera de acceso a la localidad de Ajuy (Fuerteventura), seriamente afectada por las lluvias

Canarias se recupera de la ventisca y ya le aguarda una nueva borrasca

El Centro Coordinador de Emergencias recibió 16.000 llamadas a raíz del temporal. Ayer, los cortes de carreteras fueron habituales

ABC
SANTA CRUZ DE TENERIFE Actualizado:

AYER, con el Archipiélago aún en situación de «prealerta» a causa del temporal de viento y lluvias, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) daba el aviso a la población de que, a partir del sábado, una nueva borrasca se instalará en el cielo de la región. Este nuevo fenómeno afectará a Canarias hasta «mitad del domingo». Así lo explicó ayer el jefe de Predicción de la Aemet, Jesús Agüera, quien insistió en que la nueva borrasca será «distinta» a la que afectó a la comunidad autónoma a partir del domingo pasado.

Desde el mediodía de ayer, Canarias está inmersa «en un período de estabilidad», y ya el sábado se espera una borrasca «de Oeste a Este» que viene asociada a un frente. Esto provocará «precipitaciones no asimilables» a las de estos días, que «pasarán rápido» y, en principio, no afectarán a todas las islas «a la vez», detalló el representante del organismo a la agencia Acn. No obstante, advirtió de que todavía «falta analizar el fenómeno bien» para decidir si será necesario establecer algún tipo de alerta.

Sea como fuere, en la jornada de ayer fueron si cabe más visibles los estragos que causó el temporal que el lunes sacudió la práctica totalidad del Archipiélago: carreteras destrozadas, árboles arrancados, señales de tráfico desencajadas, instalaciones educativas inundadas... En la madrugada del martes, las fuertes lluvias se hicieron notar especialmente en Fuerteventura, la última isla en sufrir el temporal, si bien hacia el mediodía de ayer, el consejero de Seguridad del Ejecutivo autonómico, José Miguel Ruano, habló ya de cierta «normalización», aunque aún se mantuvo la situación de «prealerta» por olas de entre tres y cuatro metros. Ruano detalló que el Centro Coordinador de Emergencias (Cecoes) 1-1-2 atendió un total de 15.735 llamadas en todas las islas desde el inicio del mal tiempo, lo que implica un incremento de un 60 por ciento sobre la actividad habitual del servicio. El Cecoes 1-1-2 gestionó más de 1.400 sucesos diarios frente al medio millar habitual, además de 240 accidentes en lugar del poco más de un centenar del que suelen tener conocimiento cada día. Asimismo, mientras que normalmente realizan unas cien asistencias, desde el domingo la cifra ascendió a unas 1.300.

Con todo, la referida «normalización» no significó la inexistencia de diversos problemas. Al comienzo del día, la compañía de suministro eléctrico Unelco-Endesa aún no había finiquitado los problemas derivados del derrumbe de siete torretas de media tensión en Tenerife. De hecho, 6.000 clientes de Los Realejos, La Guancha, San Juan de la Rambla e Icod comenzaron la jornada todavía a oscuras. La compañía explicó que el viento y la descarga eléctrica que acompañaron a la tormenta por la noche hicieron imposible a los equipos de intervención las maniobras en el doble circuito de la línea norte de la isla que distribuye la energía a estos clientes; los riesgos para la seguridad del personal aconsejaron posponer estos trabajos.

Tan lentas discurrieron las reparaciones, que hacia las siete y media de la tarde, 300 clientes continuaban sin suministro. «Unos 300 clientes de Los Realejos y La Orotava son los que restan para dar por normalizada la situación del suministro eléctrico», comunicó Unelco-Endesa, que, por entonces, insistió en estar «a punto de culminar la normalización total del suministro en la zona norte de Tenerife que resultó más afectada por los efectos de la tormenta».

Día de cortes

Conforme la lluvia se fue desplazando hacia las islas más orientales, después de una noche en que continúo castigando el norte de Tenerife, los cortes de carreteras se hicieron más frecuentes. Así, en Fuerteventura, los efectivos de Seguridad y Emergencias del Cabildo Insular, coordinados con todos los ayuntamientos, servicios de Seguridad, Protección Civil, Guardia Civil, policías locales y personal de carreteras, tuvieron que realizar cortes puntuales en distintas zonas del viario de la isla. En la FV-2, se tuvo que habilitar un acceso alternativo a la altura del Hospital General de Fuerteventura. En la FV-20, cayeron piedras en la circunvalación de Puerto del Rosario, al igual que en la FV-605, en el acceso a Gran Tarajal.

Asimismo, las carreteras de acceso a Ajuy desde Pájara (FV-621) y Cardón-Marcos Sánchez (FV-608), también se vieron afectadas por desprendimientos. El servicio coordinador de emergencias también gestionó avisos de particulares relacionados con inundaciones en viviendas y bajos comerciales o caídas de escombros sobre vehículos aparcados. Ya en Gran Canaria, los desprendimientos causados por la lluvia obligaron a Obras Públicas a cerrar a la circulación la GC-200, entre Agaete y La Aldea; GC-231, entre Valle de Agaete y El Sao; GC-605, entre Ayacata y Mogán; y la GC-210, que conecta Artenara y Tejeda. Mientras, en la capital grancanaria, el Ayuntamiento calculó en medio millar las actuaciones realizadas por los efectivos municipales relacionadas con la ventisca. Las zonas más afectadas fueron las de La Puntilla, La Isleta y Siete Palmas, donde el viento afectó con dureza a ventanales y vallas, y en la zona de Marzagán-Los Hoyos por la gran cantidad de agua que calló en este sector.

En las islas occidentales, conforme la lluvia se desplazaba, fueron resultando más visibles las consecuencias del temporal. En La Gomera, el presidente del Cabildo, Casimiro Curbelo, indicó que se registraron daños importantes no sólo en infraestructuras como carreteras o torretas eléctricas —el viento derribó una instalación localizada en la parte baja del valle de Hermigua—, sino también en la agricultura. En El Hierro, por su parte, los técnicos de la corporación insular se afanaban para mitigar las consecuencias del mal tiempo y de las 63 intervenciones derivadas. Durante la jornada, se evaluó la situación, para posteriormente cuantificar las pérdidas ocasionadas por la ventisca a su paso por la isla, tanto en el sector primario, como en infraestructuras públicas y bienes personales.