<a href="">La Virgen de Los Remedios del municipio tinerfeño de Tegueste. </a> - ABC

La alcaldesa perpetua

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Es la imagen que protege a Tegueste desde tiempos lejanos y la figura a la que todos los vecinos acuden para que les ampare. La gran devoción del pueblo hacia ella hizo que un 25 de abril del año 1980, el Patronato Pro-Restauración de la Iglesia Parroquial de San Marcos Evangelista, con el apoyo de 641 teguesteros, sentara las bases de lo que, meses después, la Corporación local aprobó en pleno: Nombrar alcaldesa honoraria y perpetua del municipio a su copatrona. Treinta años después, la Virgen de Los Remedios mantiene este título entregado por sus devotos vecinos, y permanece muy arraigada en su pueblo. Tegueste se prepara ya para iniciar la próxima semana las fiestas en honor a su copatrona, una cita que este año adquiere mayor trascendencia por la celebración de esta efemérides.

En el escrito que se guarda en el Archivo Municipal del Ayuntamiento, y que recoge las 641 firmas de los vecinos de Tegueste, se exponen las causas por las que aquel colectivo solicitaba que la virgen recibiera tal distinción. En dicho documento se argumenta que con motivo de que el 10 de septiembre del año en curso (1980) se cumplía el 450 aniversario de la puesta de la primera piedra de la iglesia de San Marcos, se aprovecharía para que la virgen «que nos ampara y protege espiritualmente desde el siglo XVI en todo momento, especialmente en los más difíciles, sea nombrada “alcaldesa perpetua” en reconocimiento filial a tantas bondades».

Ahora, las fiestas en honor a su copatrona celebran el 30 aniversario de este nombramiento, con lo que el día 8 de septiembre, fecha de la Fiesta Litúrgica de la Natividad de María, Fiesta de la Virgen de Los Remedios, adquiere aún si cabe mayor importancia para el municipio. Ese día, el alcalde renovará el voto hecho a la Virgen por el pueblo en el año 1582 con motivo de la epidemia de la Peste de las Landres, del que fue preservado.

La imagen

La Virgen de Los Remedios es una

escultura de bulto redondo, en la que se aprecia un modelo sereno. Según explica Juan Daniel Darias Hernández en su libro «Tegueste, Rincón Olvidado», la imagen de la virgen «da la impresión que el artista se inspiró en un ejemplo vivo, la textura de la imagen es pulida y presenta proporciones clásicas, manifiesta un modelo normal desde un solo punto de vista». La figura está en una posición hierática, a diferencia del Niño que sostiene en brazos, el cual expresa una postura dinámica y una expresión candorosa.

La Virgen de Los Remedios es una obra del lagunero José Rodríguez de la Oliva (1695-1777), que fue un artista polifacético que, además de destacarse en la escultura, también lo hizo en pintura e incluso en orfebrería. En su faceta de escultor se dedicó a imágenes religiosas. La policromía corrió a cargo del mismo escultor, al igual que su restauración realizada en 1777.