La Virgen de Candelaria se «estrena» con su basílica

El Papa Benedicto XVI ha concedido a su morada el título de «Basílica Menor», para satisfacción de los isleños

SANTA CRUZ DE TENERIFE Actualizado:

El santuario de la Virgen de Candelaria cuenta desde ayer con el título de «basílica menor», una aspiración que había quedado latente desde su creación en 1959. Con la «bendición» papal, los festejos en Tenerife cobran un mayor protagonismo.

La isla de Tenerife vivió ayer una jornada especial con la celebración eucarística de la festividad de Nuestra Señora de Candelaria. Una cita que contó con la esperada concesión, por parte del papa Benedicto XVI, del título de «Basílica Menor» al santuario que sirve de morada a la patrona.

Miles de personas disfrutaron ayer con el coro municipal interpretando el Aleluya de Haendel, así como la acogida la lectura, por parte del obispo, Bernardo Álvarez, del documento de la Sede Apostólica por el que se forjaba una vieja aspiración que había quedado latente.

Popularmente, desde su inauguración en 1959, el recinto religioso había sido llamado por todos comunmente como «la basílica». Y aunque arquitectónicamente tiene forma basilical, no es la arquitectura lo que hace que una iglesia cuente con dicha denominación. Todo depende de la designación que realice el Papa.

Reconocimiento

En su homilía, el prelado nivariense explicó que este hecho evidencia que «el Papa reconoce y le da a este templo la categoría de espacio privilegiado para el encuentro con Dios, por la presencia de la imagen de María de Candelaria y la devoción que los fieles profesan a la Virgen».

«Esta realidad», señaló Bernardo Álvarez, «nos compromete a todos y nos estimula» en la vivencia de la fe católica. Por ello, dijo Álvarez, la basílica ha de ser «memoria» del origen de la fe cristiana en nuestra tierra; «lugar de presencia de Dios» porque es un espacio consagrado, reservado para el encuentro con Dios; y, «lugar para el anuncio del futuro» que nos espera, más allá de este mundo.

Cambios

En otro instante de su oratoria, el obispo citó a San Ambrosio para recordar que «María era el templo de Dios y no el Dios del templo» y, por eso, es preciso estar bien adornados por dentro para «dar culto auténtico a Dios».

Igualmente el prelado nivariense recordó que en este santuario ya se puede obtener seis días al año la indulgencia plenaria y que tendrá algunos signos externos que recordarán su vinculación al Papa.

Tras la Eucaristía y la procesión alrededor del templo —en el exterior de la basílica—, tanto el obispo como el prior, además del presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, como el del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, el alcalde de Candelaria, Gumersindo García, el subdelegado del Gobierno, José Antonio Batista y el Jefe del Mando de Canarias, José Ignacio Medina Cebrián, descubrían una placa conmemorativa que hace referencia a la reciente concesión al templo que sirve de morada a la Virgen de Candelaria.