Los socialistas tinerfeños se plantan y exploran la vía del acuerdo con el PP
José Blanco, en su última visita a Canarias, el 14 de mayo, pasea por Las Canteras junto a Darias, Pérez y Franquis - EFE

Los socialistas tinerfeños se plantan y exploran la vía del acuerdo con el PP

Blanco no puede con Tenerife y desde la isla del Teide se niegan a obedecer las órdenes de Ferraz para cerrar un pacto con CC que haga presidente a Rivero

JAVIER REYES
SANTA CRUZ DE TENERIFE Actualizado:

«Si Blanco viene, nos vamos a las barricadas a resistir», decía ayer a este periódico una militante socialista con mucho peso en el ámbito orgánico del PSOE tinerfeño. Y el sentimiento es muy mayoritario en el seno del partido. Los socialistas se esfuerzan estos días por mantener su independencia frente a la dirección de Ferraz, donde el vicesecretario general del partido, el devaluado José Blanco, sigue apostando por un acuerdo con Coalición Canaria que les garantice, aparte de amortiguar la dura derrota electoral en las Islas, la estabilidad en el Congreso gracias a los dos votos de CC.

Aún queda por negociar el presupuesto de 2012 y, especialmente, evitar un desgobierno en las Cortes que provoque un adelanto de las elecciones generales sin que aún se haya fogueado el candidato alternativo a Zapatero. Blanco prefiere lo que ha llamado «acuerdos progresistas», sin el PP de por medio. Y sin CC en el horizonte, ¿cuál es la alternativa?, el PP. Los populares, tras sus buenos resultados electorales, se han hartado de estar a la sombra de CC y han decidido pasar a la iniciativa buscando el entendimiento con el PSOE.

La oferta no es baladí. Una moción de censura a Ricardo Melchior en el Cabildo de Tenerife que haría presidente a Antonio Alarcó y acuerdos en muchos ayuntamientos con el fin de aislar políticamente a CC, en muchos casos. O, incluso, descabezarla. En el PSOE tinerfeño, que quiere aguantar el pulso a Ferraz, se ve mucho más atractiva la oferta del PP que la de CC, que probablemente apenas sirva para ocupar algunas consejerías del Gobierno hasta las generales.

Para un partido herido, en manos de una gestora, la mejor fórmula para ir recomponiéndose poco a poco es a través de la acción de gobierno, y hay muchas plazas apetitosas: Güímar (con una buena experiencia en esta legislatura), La Laguna, Puerto de la Cruz, Granadilla, Tacoronte, Santa Úrsula, San Miguel, Arico, San Juan de la Rambla o Icod de los Vinos, por ejemplo.

Contactos en Santa Cruz

Y Santa Cruz, evidentemente. En la noche electoral, José Manuel Bermúdez (CC) ya telefoneó a Julio Pérez para empezar a hablar, y este, tras cartón, automáticamente también habló con Cristina Tavío. Toda CC está empeñada en «vender» que hay contactos con los socialistas, aún de manera «moderada», como los ha calificado Bermúdez, aunque el sentimiento entre la mayoría de la agrupación local socialista es entregar la Alcaldía a Cristina Tavío tras 32 años de gobierno de CC. Por si acaso, la ganadora de las elecciones ya dio el paso ayer de ofrecer un gran «pacto de estabilidad» a todos los partidos políticos de la corporación basado en algunos grandes puntos como la mejora de la situación financiera del Ayuntamiento con un riguroso plan de viabilidad, y la continuación de la revisión del Plan General con «transparencia».

Pero lo cierto es que esta entente insular PP-PSOE está en la mesa de trabajo de los dos partidos. Ayer mismo, Pablo Matos (número dos de Tavío) compartió vuelo a Madrid con Aurelio Abreu (los dos tienen responsabilidades en el Congreso y el Senado), y más de dos horas y media de avión dan para mucho. Además, Abreu y Alarcó compartieron sesión en la Cámara Alta. ¿Y aún tiene poder en Ferraz José Blanco? Los socialistas tinerfeños sostienen que ni mucho menos. De hecho, altos dirigentes del partido confiesan ya que la debacle electoral del domingo se debe a las maniobras de Blanco en la Federal. Entienden que Blanco, tras el desplome socialista de las municipales en toda España (a diez puntos de distancia del PP) y de la que es responsable directo como coordinador de campaña, no tiene la legitimidad suficiente para tratar de imponer orientaciones de pactos.

El actual secretario general, José Miguel Pérez, cuenta con el aval del menguante Blanco, pero su posición también está muy discutida ya en las Islas tras obtener los peores resultados de la historia del partido. Aunque el refrán lo niegue, son estos dos los padres de la derrota.