FARIÓN DE AFUERA

OLAS Y PERSONAS

Yerran quienes pretendan reducir los resultados del domingo a una cuestión maremotriz

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YERRAN quienes pretendan reducir los resultados del domingo a una cuestión maremotriz. El triunfo del PP en la globalidad del país es incuestionable. Hay un efecto multiplicador de la erosión socialista y del cambio en el segmento del votante que alterna popular o socialista, de importancia creciente cuanto mayor es el censo que decide una alcaldía. Esa sería la ola de la formación que preside Mariano Rajoy y no debe ser casual su correlación con dos de las tres grandes urbes de las Islas: Las Palmas de Gran Canaria y La Laguna. ¿Pero en Santa Cruz de Tenerife? En la capital occidental, la ola pierde fuerza, bien es verdad que con desplazamiento suficiente para ser primera fuerza en votos, pero sólo con un tercio de los concejales (9 de 27) y a cinco de la gobernabilidad. Nunca antes en Santa Cruz ganó nadie sólo con nueve asientos, así que cabe empezar a hablar aquí de la influencia de los líderes de cada plancha (personas) frente a las marcas (partidos). Hay de todo y para todos, circunscritos a la provincia occidental.

Las “sorpresas” del PP tienen nombre y apellido. La más llamativa, aunque no sorprende por su capacidad de trabajo, la de Manuel Domínguez en Los Realejos. Junto a Arafo, será la única alcaldía pepera en la provincia sin necesidad de socios. Súmense a ellos los triunfos en Santiago del Teide (gracias al arrastre de Juan Damián Gorrín tras abandonar Coalición Canaria), Santa Cruz de La Palma y Valverde de El Hierro. La ola da para sumar casi ocho puntos más que en 2007 y un interesantísimo 88,8% de crecimiento en actas (89 entonces por 168 ahora), aún a mucha distancia de los 273 de CC y los 277 del PSOE.

Entre los nacionalistas, adquiere más vigencia que nunca la máxima de que el músculo no reside en sus siglas como en sus cabezas de lista. Sobreviven sin perder sus mayorías suficientes José Alberto González Reverón (Arona), Isaac Valencia (La Orotava), Mariano Pérez (El Sauzal), Elena Luis (La Guancha) o Ramón Miranda (Garachico), además de los bastones en Mazo y Fuencaliente. Y gobernarán en solitario (novedad respecto a 2007) Hermigua y Tegueste. Coalición “pierde”, aunque es primera fuerza, en dominios históricos como Tacoronte, El Tanque, Tijarafe (como Unión Bagañeta), Santa Úrsula (como AISU) y, especialmente, Los Llanos de Aridane. No rentabiliza la gestión en Puerto de Cruz (8 de 21 ediles), aguanta en San Miguel de Abona (no hubo alianza posible con el CCN) y resiste en Frontera. En el debe, tres patinazos de cuidado con pérdida del primer puesto en Icod de los Vinos, Arico y Fasnia.

No puede obviarse, porque sigue siendo un caso único junto al del socialista Casimiro Curbelo en La Gomera, el valor añadido que implica la “marca” Ricardo Melchior como cabeza de cartel al Cabildo de Tenerife. Es el candidato más votado en 24 de los 31 municipios, mientras que en los comicios municipales su partido sólo lo es en 13 casos. En los 11 ayuntamientos donde se salta la lógica tanto gana a su derecha (Los Realejos y Arafo) como a la izquierda (Arico, Candelaria, Fasnia, Granadilla, Guía de Isora, Güímar, Icod, San Juan de la Rambla y La Victoria).

No obstante, es en el PSOE donde adquiere su máximo valor el candidato frente a la sigla. En el ala oeste de nuestra comunidad, en la mitad de los municipios (26 de 54) tiene mayoría absoluta (13) o relativa (13). Y si no en voto (25,46% del total), territorialmente seguirá habiendo (incluso sin pactos) mucho poder socialista. Ante la ola, el PSOE incrementa la docena de ventajas suficientes que ya tenía al incorporar Fasnia a cambio de la “derrota” en La Victoria de Acentejo, donde necesitará un socio. Y entre las victorias “insuficientes” se estrena —o regresa— en Arico, Icod, El Pinar, San Juan de la Rambla y Valle Gran Rey. En medio de la que le está cayendo, sólo dos lunares: Buenavista y Puerto de la Cruz.