Capital de la cultura «en las afueras»
El alcalde, Saavedra (i.), junto con Juan Cambreleng y representantes de todas las fuerzas políticas - ACFI PRESS

Capital de la cultura «en las afueras»

Las Palmas de Gran Canaria 2016 registra su candidatura y propone su lugar periférico como una ventaja

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Actualizado:

La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria cumplió ayer con el registro de su candidatura a capital europea de la cultura 2016, al formalizar la entrega del proyecto final en la oficina principal de Correos, en la calle Primero de Mayo, para su envío al Ministerio de Cultura, por el alcalde, Jerónimo Saavedra; el director de la oficina de la candidatura, Juan Cambreleng; y representantes de las principales fuerzas políticas de Canarias.

El documento, que lleva por título «Las Palmas de Gran Canaria 2016+6 ciudades-Islas (Las afueras de Europa)», atiende a las sugerencias que el jurado trasladó en la preselección e incorpora nuevas fotografías de todas las islas. Entre la nueva información aportada se incluye un cuadro de financiación en el que se comprometen todas las instituciones, lo que demuestra «el amplio respaldo a la candidatura», según Saavedra. «El plan financiero está muy claro, pero es necesario que se cumpla lo que ha dicho el alcalde, que hasta 2016 se mantendrá el proyecto, aun pese a los posibles cambios políticos que puedan darse en las instituciones», indicó Cambreleng.

Todas las islas

La documentación presentada modifica también el proyecto inicial basado en el concepto de capital-isla para incluir a todas las islas, después de que todos los cabildos canarios hayan comprometido su apoyo a la idea. El envío contiene documentación y anexos distribuidos en veinte ejemplares en soporte papel (diez en español y otros tantos en inglés), así como otros dos ejemplares en soporte informático (uno en español y otro en inglés).

Según Saavedra, la candidatura isleña destaca por ser «un proyecto con identidad y fuerza tanto cultural como política»

En opinión del alcalde, «se ha trabajado muy bien». Saavedra destacó que Las Palmas de Gran Canaria es la única ciudad que la ha presentado en su territorio atendiendo a las peculiaridades de lejanía e insularidad de Canarias.

Ahora sólo queda esperar la visita del jurado a la ciudad a principios de junio y el fallo a finales de ese mismo mes para saber cuál de las seis ciudades que compiten como finalistas resulta elegida: Las Palmas de Gran Canaria, Burgos, Segovia, San Sebastián, Zaragoza o Córdoba. Saavedra consideró que Las Palmas de Gran Canaria tiene buenas expectativas pues se trata de «un proyecto con identidad y fuerza tanto cultural como política».

Es en este plano en el único en que Cambreleng le reconoce alguna aportación al Gobierno de Canarias (ver en la página opuesta). El director artístico de la oficina encargada de gestionar los preparativos de la candidatura de la ciudad a la Capitalidad Cultural Europea 2016 considera que Las Palmas de Gran Canaria se diferencia del resto de ciudades con las que compite por su singularidad geográfica como isla, lo que permitiría que, en caso de resultar elegida, por una vez hubiese una capital europea de la cultura en un archipiélago.

Acciones conjuntas

Tanto el consistorio local como el Cabildo de Gran Canaria han buscado en los últimos meses adhesiones incluso fuera de las fronteras españolas, con acciones estratégicas, como ha sido el caso de Barcelona, Essen (Alemania), Gdansk y Torum (ambas ciudades polacas).

La ciudad apuesta por el factor sorpresa —frente a una Córdoba aparece como el gran candidato a vencer— para destilar un inventario cultural que se conjuga con una arquitectura que engloba verdaderas joyas del modernismo y estilos eclécticos que se dan la mano con las vanguardias más efervescentes, todo ello sirviendo de puente cultural entre Europa, África y América. Entre los argumentos, aparece la tradición de la ciudad en cuanto a la música y el teatro, aunque los recortes en algunos museos y el deterioro de algunas joyas patrimoniales de la ciudad —incluso aquellas que siguen ofreciéndose como reclamo turístico— pueden jugarle en contra.