Los vecinos de Cho Vito pedirán en el Juzgado la suspensión de los derribos

Los vecinos de Cho Vito pedirán en el Juzgado la suspensión de los derribos

Actualizado:

ACFI PRESS

Uno de los vecinos desalojados el martes

A. HERRERA

SANTA CRUZ. Mientras los operarios de la Demarcación de Costas proseguían ayer, por cuarto día, con los trabajos de demolición del poblado de Cho Vito, más centrados ahora en labores de desescombro, los vecinos de este poblado junto a sus abogados anunciaron que este lunes presentarán en el Juzgado de Instrucción de Güímar una petición de suspensión de las obras de demolición «porque no se ha aportado ningún proyecto ni licencia».

En este sentido, el abogado de los afectados, Eduardo Silgo, advirtió de que sospechan que se «han tocado casas que no están dentro de dominio público» y, por tanto, «no afectadas por este expediente sino por otro proyecto posterior de mejora del paseo».

El abogado de los vecinos precisó que en caso de confirmarse esta situación, para lo que el lunes acudirán a Costas, se tendrían que iniciar los recursos para reclamar el correspondiente expropiatorio de estas viviendas, que estarían en zona de tránsito y afectadas por el proyecto de mejora del paseo, «aún no aprobado», pero no por este expediente de recuperación del dominio público.

Hoy, manifestación

Además, Silgo indicó que todavía queda por determinar el proceso de costes de las demoliciones que correspondería abonar a los afectados por tratarse de viviendas ilegales, y que asciende a unos 80.000 euros, según los documentos presentados por los representantes de la Abogacía del Estado en la reunión mantenida con la jueza el pasado lunes.

Por otro lado, el portavoz de la plataforma de los vecinos de Cho Vito, Tomás González, anunció que para hoy sábado se ha convocado una manifestación «pacífica» pero con la intención de protestar por la situación que han vivido estos días. Además, la movilización, prevista para las doce de la mañana en la playa de Genaro, en Candelaria, servirá para arropar a los afectados de las diez viviendas que no han sido derribadas y que permanecen residiendo «en un estado de sitio» y en «condiciones infrahumanas» en el poblado.