Los traficantes de la coca que se consume en Canarias

La cocaína que llega a las islas se produce en Bolivia y Colombia. Desde Canarias, al mercado interior, Amberes y Valencia

Las Palmas de Gran Canaria Actualizado: Guardar
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Las autoridades han dado este mes de marzo nuevos golpes a la cocaína que llega a Canarias. Una de esas operaciones ha sido en el Puerto de Santos (Brasil), conocida el pasado 15 de marzo, y otro cuando venía un cargamento desde Bolivia por carretera, a principios de ese mes.

Desde Uruguay y Paraguay los traficantes también meten droga en Canarias camuflada, mayormente, en contenedores de carne, material deportivo o maquinaria eléctrica. Peros siempre triangulando por Santos.

La cocaína al por mayor a las islas llega por puertos como el de Las Palmas, que ha desarrollado una amplia agenda para captar rutas con mercancía procedente del cono sur americano. En esas mercancías que hacen escala en las islas, el nacrotráfico ha logrado entrar a pesar de los controles aduaneros en España.

Los mayores «operadores» de la droga la gestionan personas de la confianza de traficantes como Suelio Martins Leda, que usaba el nombre falso de Helio Alves Leda, Carlos Bodra Karpavicius, André Oliveira Macedo, Rolin Gonzalo Parada Gutiérrez, Angelo Marcos Canuto da Silva, Federico Chamone Barbosa da Silva o Ricardo Blanco de Moura. Angelo Marcos Canuto da Silva es representante de futbolistas y boxeadores.

Empresas

La cocaína suele entrar en Brasil antes de embarcarla rumbo a Las Palmas desde Paraguay. Se almacena en el puerto de Santos hasta conseguir despacharse en contenedores. Una empresa de nombre Celta y propiedad de Carlos Bodra era la patrimonial para justificar una exportación a las islas. Otra sociedad creada para operar con Canarias desde Uruguay es Oklona Corporation.

Estibadores en Brasil cobran cerca de 1.500 euros por cada kilo de coca que manipulan con destino a Canarias

De acuerdo con la teoría de investigadores judiciales consultados por ABC, la droga que llega a las islas tiene como «denominación de origen» Bolivia y Colombia. Desde Canarias, al mercado interior y resto de Europa.

Como ejemplo de ello, la «operación Oversea» en Brasil. Se interceptó 1,3 millones de conversaciones por teléfono y correos electrónicos. Esta información fue tratada por seis personas. Tras un año de investigaciones se ingresó en prisión a 23 traficantes, hubo 69 detenidos. 130 números telefónicos ayudó a intervenir de 3,7 toneladas de cocaína que se pretendía colocar en Canarias.

Los bultos marcados

Después de importar la droga de Bolivia y Colombia, los traficantes brasileños enviaban la cocaína dentro de maletas y mochilas para su exportación. Esos bultos se almacenaban en contenedores antes de ser sellados, pesados y transportados a los buques. En origen, a los trabajadores portuarios, según fuentes policiales consultadas por ABC, les pagarían 1.500 euros por kilo de droga embarcada con rumbo a Canarias, Amberes y Valencia.

La cocaína, con pureza superior al 92%, se identifica con logotipos de marcas comerciales muy conocidas y adaptadas al formato de consumo de las islas. Es decir: en origen la droga se trata bajo las exigencias del destinatario mayorista final.