El segundo molino eólico flotante diseñado en nuestro país se probará en Canarias

El prototipo de «X1 Wind» comenzará a montarse en 2019 con el respaldo de técnico de la Plataforma Oceánica Canaria. Utiliza una armadura no solamente para reducir el peso sino también para minimizar la turbulencia del viento y la carga de las olas en la estructura

Las Palmas de Gran Canaria Actualizado: Guardar
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Las islas Canarias se han configurado como el laboratorio europeo en energía eólica «off shore» de España tras la primera instalación el pasado mes de junio, a kilómetro y medio de distancia de la costa de Gran Canaria, de la primera turbina eólica marina fabricada en nuestro país.

El Gobierno de Canarias anunció en verano que al, prototipo de Esteyco y Siemens Gamesa, se sumarán otros dos sistemas en fase de ensayo. El prototipo anclado actualmente en la ciudad de Las Palmas, frente al complejo medioambiental Ecoparque, que gestiona Ferrovial Servicios, está fondeado a 30 metros de profundidad y emerge 90 metros por encima del nivel del mar. Tiene un rotor de Gamesa de cinco megavatios de potencia y un diámetro de palas de 132 metros.

La diferencia del concepto sobre otros sistemas es que el viento debe venir desde atrás y no de frente

El segundo prototipo que viene es el «X1 Wind» y se ubicaría en Gran Canaria, por la cercanía a la Plataforma Oceánica Canaria (Plocan), que serviría de apoyo logístico y monitorización y es un consorcio en el que participa la UE. El nuevo dispositivo es de patente española, cuenta con el respaldo de fondos «Horizon 2020» de la UE y se ha presentado el pasado mes de octubre en Copenhague.

Agilidad

Funciona con tres flotadores pequeños en los que se coloca una pirámide de vigas. Eso provoca ahorros en toneladas de acero. El proceso simplifica la instalación y hace innecesario el alquiler de buques grúa. De los tres flotadores, solo uno está anclado al fondo marino. Permite girar cuando la turbina se orienta hacia el viento.

La diferencia del concepto respecto a los que se conocen actualmente es que el viento debe venir desde atrás y no de frente como con las turbinas de viento convencionales. Llas palas del rotor, que hoy en día alcanzan fácilmente longitudes de 120 metros o más, no tienen que ser tan rígidas.

Esta turbina de retroceso, por así llamarla, tendrá de cinco megawatios de potencia. El primer proyecto piloto estaría culminado para 2020 o 2021 aunque el sistema comenzaría a crearse en 2019.