Los Reyes Magos no descansan
ABC El rey Melchor, en su visita al centro hospitalario, lleva alegría a una niña ingresada

Los Reyes Magos no descansan

R. C. | SANTA CRUZ/LAS PALMAS
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Ser uno de los Reyes Magos no es tarea fácil en estos días. Si bien es cierto que es el único momento del año en que trabajan, no es menos cierto que las últimas 48 horas han sido agotadoras para estos tres magos que llegan de Oriente para colmar la ilusión de los más pequeños.

A eso se dedicaron ayer, tras las cabalgatas del pasado lunes, cuando recorrieron centros hospitalarios de las Islas y volvieron a mostrarse en el centro de algunas de las ciudades, para un público infantil que, en esta materia, parece siempre insaciable.

Así ocurrió en Las Palmas de Gran Canaria, donde por la mañana Melchor, Gaspar y Baltasar se dirigieron al Hospital Materno Infantil para entregar los regalos a los más pequeños. Visitaron todas las habitaciones del centro hospitalario, incluso acompañados por los pajes reales y su séquito real.

Por la tarde, recorrieron varias zonas de la ciudad, incluyendo una todavía somnolienta Vegueta, que fue interrumpida en su siesta de día festivo por el alegre sonar de las sirenas que acompañaban al séquito.

También tuvieron tiempo para estar presentes en la isla vecina, ya que sus Majestades de Oriente entregaron regalos a los niños ingresados en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), que los esperaban con ilusión en sus habitaciones, en compañía de sus padres y hermanos.

Melchor, Gaspar y Baltasar, acompañados de sus pajes y de la rondalla San Benito, visitaron la planta de Pediatría, acudieron a la UCSI pediátrica y a Urgencias para también obsequiar a los niños que se encontraban en estos servicios del centro hospitalario.

En el Hospital de la Candelaria

Ya el lunes habían, por otra parte, adelantado la visita en el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias. Acompañados de sus pajes y cargados de regalos, los pequeños que estaban ingresados en estos días en las plantas de Pediatría fueron sorprendidos por esta comitiva a la que no esperaban hasta la jornada del marte.

No obstante, todos ellos se mostraron completamente felices de encontrarse, por primera vez, con estos magos a los que jamás pillan mientras dejan los juguetes en sus casas y, los que superaron el susto inicial, charlaron animadamente con su rey favorito. Afuera, la parranda formada por trabajadores del HUNSC ofrecían cánticos tradicionales navideños, demostrando que en cualquier lugar, allá donde haya una guitarra, timple, tambor y ganas de cantar, la música puede alegrar las situaciones menos favorables.

La primera parada de los Reyes fue en el Belén situado en el «hall» del edificio principal del HUNSC. El Nacimiento recibió el título «Candelaria, en un mar de nubes», ya que está dedicado este año a la Virgen de Candelaria -advocación que da nombre al hospital- con una reproducción artesanal de la Basílica, el Ayuntamiento y las casas típicas de arquitectura canaria que circundan la villa mariana, así como de la playa y los guanches que la flanquean. Este Belén 2008, cuyo autor es el doctor Juan Leonardo García Gómez, ha recibido una mención honorífica en el XXXVII Concurso de Belenes Ciudad de Santa Cruz de Tenerife.