Fuente de Gourié en Las Palmas de G.C.
Fuente de Gourié en Las Palmas de G.C. - Fedac

El primer rescate de un servicio público de agua en Canarias

La ciudad de Las Palmas optó por la fuerza y secuestró la concesionaria inglesa «City of Las Palmas Water and Power Company», antecesora de la francesa Emalsa. 95 años después, el Ayuntamiento busca controlar la sociedad por los juzgados

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria mantiene desde 2012 una agenda judicial por recuperar el control de la empresa de aguas de la ciudad, Emalsa. Este 2019 se cumplen 95 años del asalto municipal a la empresa británica gestora, un servicio ahora en manos de la francesa Saur. Entonces no era una empresa mixta y tampoco se llamaba Emalsa, eso vino después con el márketing político. El control de las redes y el impacto en el desarrollo urbano es lo que subyace en los intentos de control.

El Ayuntamiento de Las Palmas de G.C. sacó a concurso hace 26 años el contrato de gestión bajo el mando del PSOE. No fue una privatización integral del negocio sino de una serie de servicios.

Aunque hubo recurso de la gala Canaragua, por un espacio de 50 años, de los que quedan 24, Emalsa estaría gestionada por Unelco (en manos de Endesa, entonces pública bajo el paraguas del INI), con un 34%, mismo porcentaje para Saur (propiedad del fondo sueco EQT) y otro algo superior para la propia corporación.

Desde el año pasado, ese capital es en un 66% propiedad de Saur y el 34% municipal. El Ayuntamiento quiere aumentar ese porcentaje un 17% a través de los juzgados hasta llegar al 51%. El PSOE considera que tiene derechos políticos para disponer de ese control.

El poder en el negocio del agua no es nada nuevo. Al margen de la rentabilidad política subyace el control de la gestión, patentes y acceso al conocimientom hace 95 años el Ayuntamiento de Las Palmas optó por tomar el control sin mediar autorización judicial. De momento en 2019 el asunto está en los juzgados mercantiles de Las Palmas.